Xoel López pasa de la nube al arca de Noé musical

Javier Becerra
Javier Becerra A CORUÑA

CULTURA

EDUARDO PEREZ

El artista coruñés triunfa junto a la Orquesta Sinfónica de Galicia en un concierto que llevó su repertorio a una nueva dimensión sonora

28 sep 2020 . Actualizado a las 10:12 h.

No ha sido el primero en hacerlo y tampoco será el último. Pero cuando en el Coliseo de A Coruña el mundo pop de Xoel López se unió al sinfónico de la OSG sobrevoló entre el público la idea de algo totalmente excepcional. Su repertorio alcanzaba un nuevo cielo respaldado de 45 músicos que se unían a su banda, reforzada en el lado vocal con hasta cuatro coristas. La figura del artista se elevaba a la condición de estandarte de una ciudad que lo ha visto crecer hasta alcanzar algo tan indiscutiblemente grandioso como lo que ocurrió ayer.

Decía esta semana el músico a La Voz, intentando plasmar las sensaciones que estaba experimentando en los ensayos, que se sentía flotando en una nube. Y así discurrió el primer tramo del concierto, inaugurado con Patagonia y estirando ese lado orquestal a temas que, en su concepción original, ya llevaban cuerdas. Es el caso de Hombre de ninguna parte, que vio como sus violines de aroma mexicano se tornaron en fastuosas cortinas clásicas. También Tierra, la gran gema del artista que afilaba así su lado lírico con el tratamiento delicado de la Sinfónica. Seguía los arreglos hechos para la ocasión por Daniel Artés,  el director del coro joven de la OSG. Feliz fan del músico y responsable del puente entre ambos mundos.

Aunque más que mundos diferentes, se trató, como dibujaba el director de la OSG Dima Slobodeniouk, de «dos esferas del mismo mundo». Globos de magia sonora «en la búsqueda de la belleza musical», completó Xoel. Esa belleza la lleva facturando extraordinariamente bien en los últimos años. Lo demostró con el ropaje clásico en temas como Todo lo que merezcas (restando aire de ranchera vengativa y embarcándola en un final inmenso) y Joana (balada de su próximo disco, colocada en esa nube de algodón musical antedicha). Pero también recordó que esas piezas funcionan perfectamente en su versión pop-rock. En la parte intermedia, Xoel sacó brillo a temas de su pasado como Amor valiente (que generó un sonoro « !Viva Deluxe!» desde la grada) o temas más recientes como Insomnio o un Jaguar interpretado en modo mínimo y acústico. Destacó, como siempre, A serea e mariñeiro: pletórica, colorista y expansiva. Por un momento, hizo soñar en cómo sonaría con el traje orquestal.