La poética visual del fotógrafo Manuel Vilariño impregna las salas del museo Marco

Begoña Rodríguez Sotelino
b. r. sotelino VIGO / LA VOZ

CULTURA

El fotógrafo Manuel Vilariño habla sobre su obra, durante la inauguración de la exposición que protagoniza en el Marco vigués, en presencia del comisario de la muestra, el profesor Fernando Castro Flórez
El fotógrafo Manuel Vilariño habla sobre su obra, durante la inauguración de la exposición que protagoniza en el Marco vigués, en presencia del comisario de la muestra, el profesor Fernando Castro Flórez M. MORALEJO

El centro de arte contemporáneo vigués aborda la más completa revisión de la obra del creador gallego

27 sep 2020 . Actualizado a las 19:17 h.

El Museo de Arte Contemporánea de Vigo, Marco, inauguró este jueves la nueva temporada de exposiciones con la muestra individual dedicada al fotógrafo y poeta Manuel Vilariño (A Coruña, 1952). El proyecto titulado Seda de cabalo, comisariada por Fernando Castro Flórez, es la mayor de cuantas exposiciones se han realizado hasta la fecha del autor coruñés, que revisa su carrera a través de una selección de obras -fotografías, instalaciones, vídeos y también una parte de su producción poética- desde 1980 hasta la actualidad. Más que una retrospectiva al uso, está concebida como reflejo de los aspectos más sobresalientes de su trayectoria y de su estética, siempre marcada por un fondo poético y por la demanda de una actitud contemplativa ante la belleza de la vida, pero también de la muerte en términos estéticos.

Vilariño es un autor de reputada trayectoria, Premio Nacional de Fotografía 2007, año en el que participó en la muestra Paraíso fragmentado, comisariada por Alberto Ruiz de Samaniego en el Pabellón de España de la 52.ª Bienal de Venecia.

El montaje en las salas del Marco lleva al espectador desde la particular mirada del artista sobre los animales y su reinterpretación de la esencia de un género clásico como el del bodegón, -como recuerda Castro Flórez, el trabajo de Vilariño le consolida como gran maestro de la naturaleza muerta-, a su visión del paisaje, íntimamente relacionada con la melancolía.