«The Way Back»: Unas breves ráfagas de nostalgia

Las atmósferas son lo mejor de este filme sobre la redención a través del deporte, lastrado por los tópicos


La superación a través del deporte -jugar y vencer- es un género genuinamente norteamericano. Una categoría narrativa a la que, en las últimas décadas, le ha salido un ítem: las películas de entrenadores con problemas que levantan equipos caídos. Comedia o drama, baloncest,o rugbi o béisbol, el tono y la disciplina no tienen mucha relevancia; lo que de verdad importa es la simbología de grupo y la capacidad del individuo para encontrar un sitio en esa colectividad. La lista de películas que nos vienen a la memoria es larga y heterogénea: Titanes, Hoosiers, Coach Carter, Juego de honor, Una pandilla de pelotas, Hardball; en fin, de todo hay. Y esta «moda» también ha alcanzado a Europa y a España, ahí tenemos Campeones, por poner un ejemplo evidente.

The Way Back -otra vez el distribuidor no ha querido traducir, pero un sencillo «camino de vuelta» bastaba- es otra mirada sobre todas esas cosas, incidiendo en la redención del que ha malgastado su vida que aquí no es otro que Ben Affleck, actor malogrado, estrella caída, superviviente de un largo período de alcohol y ostracismo. La intrahistoria de las películas también es algo muy americano.

En The Way Back, el reformado Affleck interpreta a un borracho enfadado y deprimido, currante de la construcción, que bebe en el bar, en el trabajo y en la ducha. Entre resacas, recibe una llamada del pasado, desde casi treinta años atrás. Y el que fue una figura prometedora del baloncesto regresa a su antiguo instituto para entrenar a un desastroso equipo de adolescentes semimarginales.

El guion amuebla con cierta dignidad la frustración del protagonista: problemas de aceptación y cariño con un padre borracho, la separación de su pareja y otras pérdidas dolorosas- no vamos a destripar más la película, aunque nada es muy original- de las que vamos sabiendo poco a poco. Pero, la verdad, a pesar de la sobriedad y de cierta voluntad de naturalismo -que se agradecen- los tópicos son muchos. Y pesan.

Lo mejor hay que buscarlo en las atmósferas -gran fotografía del operador catalán Eduard Grau, iluminador de Buried, Her o Un hombre soltero-, en cierta morosidad de la narración que le va bien al espíritu de la historia y en las breves ráfagas de nostalgia, añorando los buenos tiempos de amargo sabor.

«THE WAY BACK»

EE.UU., 2020.

Director: Gavin O’Connor.

Intérpretes: Ben Affleck, Janina Gavankar, Al Madrigal, Michaela Watkins, Brandon Wilson, Glynn Turman, Melvin Gregg, Will Ropp, Ben Irving.

Drama.

108 minutos.

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