Menéndez Pidal, una vida de palabras

Xesús Fraga
Xesús Fraga REDACCIÓN / LA VOZ

CULTURA

Menéndez Pidal, a la derecha, durante una excursión en la sierra del Guadarrama
Menéndez Pidal, a la derecha, durante una excursión en la sierra del Guadarrama

Un documental de Sonia Tercero explora biografía del introductor de la filología moderna en España y su síntesis de tradición popular y necesidad de progreso

22 abr 2020 . Actualizado a las 20:07 h.

En La historia oculta en las palabras hay mucho de historia y también muchas palabras. El documental de Sonia Tercero Ramiro sobre Ramón Menéndez Pidal (A Coruña, 1869-Madrid, 1968), que se emite este domingo en la serie Imprescindibles de La 2 (21.30 horas), deja claro cómo para el introductor de la filología moderna en España la relación entre lenguaje y vida era muy estrecha. Dos ámbitos en equilibrio, como también lo buscó entre la tradición popular —el romancero fue su principal campo de trabajo— y un afán de progreso.

«Creo que dentro de la generación del 98 era una excepción», analiza Sonia Tercero. «Una de las claves es su relación con la Institución Libre de Enseñanza, que planteaba reconstruir el país a través de la educación para promover individuos responsables y comprometidos», añade la directora. Esa dimensión pedagógica, subraya Tercero, fue crucial en la carrera de Menéndez Pidal, con esfuerzo de «difusión de conocimiento» como el Centro de Estudios Históricos o la promoción del romancero en escuelas.

La historia oculta en las palabras sigue esta trayectoria, deteniéndose en hitos como en el matrimonio de Menéndez Pidal con María Goyri —la primera mujer en España en terminar una carrera—, cuya luna de miel transcurrió tras las huellas del Cid, o la laboriosa construcción del archivo filológico y los riesgos de daño o destrucción que sufrió en la Guerra Civil. Especialistas como Inés Fernández-Ordóñez y Luis García Montero, entre otros, contextualizan los esfuerzos de Menéndez Pidal, mientras que su bisnieta Sara Catalán ofrece una perspectiva más familiar que, por otra parte, tampoco se desvía demasiado del terreno intelectual, porque vida y pensamiento eran una unidad en la biografía del filólogo.