Zahi Hawass: «Recuperaré todo el patrimonio expoliado a Egipto»

Elena Camacho MADRID / EFE

CULTURA

El arqueólogo y exministro de Antigüedades de Egipto Zahi Hawass, también conocido como el  Indiana Jones  egipcio
El arqueólogo y exministro de Antigüedades de Egipto Zahi Hawass, también conocido como el Indiana Jones egipcio Emilio Naranjo | Efe

El arqueólogo y exministro de Antigüedades egipcio cree que los Gobiernos que participaron en el expolio del colonialismo entenderán que deben devolver las piezas

02 feb 2020 . Actualizado a las 17:44 h.

Dieciocho años después de la colocación de la primera piedra, el Gran Museo Egipcio (GME) ya tiene fecha de apertura: será en octubre, momento en que más de 50.000 piezas arqueológicas quedarán expuestas al público en un inmenso recinto de 50 hectáreas a las afueras de El Cairo, cerca de las pirámides de Giza.

Desde el vestíbulo del gran museo, el coloso de Ramsés II, de 83 toneladas, dará la bienvenida a los visitantes que quieran contemplar el vasto patrimonio arqueológico de la antigua civilización egipcia, una de las más legendarias de la historia.

Sin embargo, el público no podrá admirar algunas de las piezas más icónicas del Antiguo Egipto, como el busto de Nefertiti o la piedra Rosetta (clave para descifrar los jeroglíficos egipcios), dos de las muchas que fueron expoliadas y que en los últimos años el Gobierno egipcio intenta recuperar.

Zahi Hawass, arqueólogo y exministro de Antigüedades de Egipto, también conocido como el «Indiana Jones» egipcio, es una de las figuras que más ha luchado por recuperar el patrimonio robado, y no dejará de hacerlo: «Vamos a recuperar todas las piezas. Recuperaré todo el patrimonio expoliado a Egipto. Soy un gran luchador, y siempre gano», advierte en una entrevista.

«Hay que concienciar a los Gobiernos responsables. Macron -presidente francés- ya ha reconocido que el imperialismo sustrajo muchos artículos de África que tendría que devolver. Y el Museo de Ámsterdam ya ha empezado a hacerlo y nos está devolviendo piezas», apostilla.

«Es el momento de que el imperialismo devuelva a Egipto lo que le ha robado y que nuestro país recupere piezas que con el tiempo han acabado en subastas para ricos y príncipes que las guardan en habitaciones privadas donde nadie más puede verlas», lamenta Hawass.

El egiptólogo se pasó po Madrid para impartir una conferencia en el recinto ferial Ifema, donde se exhibe la muestra Tutankhamón: La tumba y sus tesoros», que estará abierta hasta el 19 de abril.

Este será, de hecho, el último viaje del ajuar del «niño de oro», porque «cuando el GME esté listo, en octubre de este año, el tesoro de Tutankamón no viajará nunca más. Se quedará en El Cairo toda su vida», avanza el famoso y polémico experto egipcio.

Howard Carter

La exposición es una oportunidad única para adentrarse en el mundo de la arqueología del Antiguo Egipto, un fantástico viaje en el tiempo que incluye las cámaras funerarias y los tesoros del faraón tal y como fueron descubiertos por el arqueólogo británico Howard Carter hace casi un siglo.

Esta tumba y los más de 5.000 objetos que la componen son, de hecho, el motivo de que Tutankamón sea uno de los faraones más famosos de la historia, pese a haber tenido un reinado muy corto (del 1332 al 1323 a.C.) y morir con solo 18 años.

Documento gráfico que recoge uno de los momentos del descubrimiento de la tumba de Tutankhamón por el arqueólogo Howard Carter en 1922
Documento gráfico que recoge uno de los momentos del descubrimiento de la tumba de Tutankhamón por el arqueólogo Howard Carter en 1922

«Su tumba es única porque cuando se encontró estaba completamente intacta pero, además, su descubrimiento se vio acompañado de un halo de misterio, con la muerte -cinco meses después del hallazgo- de Lord Carnarvon, quien había financiado la búsqueda de este tesoro indescriptible. Ahí nació la leyenda de la maldición de Tutankamón y tantas otras historias que gustan al público», explica.

Hawass cuenta que los saqueadores de tumbas intentaron entrar en un par de ocasiones pero las dos veces la policía del cementerio del Valle de los Reyes logró espantarles y sellar la entrada. Tiempo después, la construcción de la tumba de Ramsés VI bloqueó la entrada y evitó que cayera en manos de los ladrones.

Cuando Carter la descubrió, encontró una tumba intacta, con 5.398 objetos. «De todos ellos, me quedo con la daga que tenía la momia. La talla del artista es simplemente impresionante. Además, era la daga del faraón, la que utilizó para luchar contra las criaturas salvajes en su corta vida», subraya Hawass.

Y, cómo no, la famosa máscara dorada. Once kilos de oro puro policromado, una obra de arte que «si la miras atentamente cautivará tu corazón», asegura conmovido el egiptólogo.

Y aunque el misterio siga rodeando gran parte de la historia del Antiguo Egipto, poco a poco, las nuevas tecnologías desvelan muchos de los secretos de la arqueología. En el 2010, el propio Hawass realizó análisis genéticos y escaneó la momia de Tutankamón, lo que ayudó a determinar que el niño dorado era hijo de dos hermanos: Akenatón y Kiya, consanguineidad que le originó numerosos problemas de salud y una enfermedad ósea.

«La tomografía computerizada reveló que Tutankamón tenía una fractura en la pierna izquierda, causada probablemente por un accidente sufrido dos días antes de su muerte. Pero además, tenía pie cavo, problemas de circulación y malaria».

Hawass reconoce que es difícil que el mundo vuelva a encontrar un regalo similar al de la tumba de Tutankamón pero no pierde la esperanza: «Es lo que deseo cada día de mi vida. Todos los días cuando me levanto espero ver en mi móvil un mensaje de mi asistente que me diga que hemos encontrado una tumba».

Hallar la momia de Nefertiti, «un sueño»

Para Hawass, dar con la momia de Nefertiti sería «un sueño». «Es lo que más me gustaría encontrar». Por ahora, él y su equipo siguen buscando cerca de la tumba de Akenatón III, donde el arqueólogo cree que está enterrada.

Pero el trabajo de Hawass no se queda ahí. También busca en el valle de Dahlman, donde piensa que están enterradas las reinas de la Dinastía XVIII, y la semana próxima comienza una nueva búsqueda al sur de El Cairo, en Saqqara, donde cree que puede estar enterrado Imhotep, el científico erudito primer arquitecto de la pirámide escalonada de Saqqara.

Es solo cuestión de tiempo y paciencia, y Hawass tiene las dos cosas.