Nonito Pereira, el hombre que vivió para la música

Impulsor de múltiples proyectos, el coruñés fue una figura clave para la modernización de la cultura gallega sin olvidar las raíces

NONITO PEREIRA CON SU COLECCIÓN DE DISCOS EN UNA IMAGEN DEL 2008
NONITO PEREIRA CON SU COLECCIÓN DE DISCOS EN UNA IMAGEN DEL 2008

redacción / la voz

Muchas cosas serían diferentes en la música en Galicia de no haber existido una figura tan inabarcable como la de Nonito Pereira Revuelta (A Coruña, 1943-2019). El promotor, productor, comentarista y mil ramificaciones más del mismo tronco musical se alió desde siempre con la palabra pionero. Lo fue en 1964 cuando empezó como discjockey en la sala Playa Club de A Coruña, acercando a los oídos gallegos por primera vez los sonidos de The Beatles, The Supremes o Beach Boys. Lo fue también cuando desde Radio Juventud empezó en 1967 con el primer programa dedicado al jazz en Galicia. Y lo fue, por supuesto, cuando en 1977 creó el sello Abrente, introduciendo en España la música celta.

Esas tres notas resultan solo unas pinceladas de un cuadro inmenso que ayer recordaba toda la comunidad musical al enterarse de su muerte, a los 76 años. Ya había tenido en abril problemas graves. Él mismo los definió con socarronería como «un maléfico virus que quiso que me despidiera de este apasionante e inusual mundo musical». Pese a rebajar su actividad, seguía escribiendo en las redes sociales y se le podía ver, de cuando en cuando, en conciertos como el de los Pixies hace apenas un mes.

Atrás queda una intensa vida dedicada a la música. También una extensa colección de anécdotas que él mismo se encargó de recopilar en dos volúmenes escritos con su particular estilo, trufado de comillas e ironía (Historias, histerias y anécdotas musicales en el 2003 e Historias, histerias y andanzas musicales en el 2010). Y, sobre todo, un saber enciclopédico. Tómese en el sentido literal. La suya es la única firma de un comentarista musical de la Enciclopedia gallega.

Impulsor del Noroeste Pop Rock

Como figura de referencia, Nonito Pereira asesoró en innumerables ocasiones al Ayuntamiento de A Coruña en la contratación de espectáculos. Pero, seguramente, el mayor hito lo marcó la puesta en marcha del festival Noroeste Pop Rock en 1986. La abreviatura (NPR) coincidía con las iniciales de su nombre completo y así se mantuvo hasta el 2015, cuando el gobierno local le cambió el nombre a Noroeste.

Allí, en la zona de prensa del evento, o en las gradas del Coliseo, era donde brillaba con todo su esplendor. Contando secretos de la música con su voz grave y rescatando las mil y una peripecias de su vida, Pereira terminaba enamorando a la gente por su vida, pero sobre todo, por su manera de vivirla. Desde la baqueta que le tiró el batería de The Stranglers en el 94 cuando los presentaba en Riazor al día en el que tuvo que salir con Camarón de la Isla y Tomatito en el 82, cuando en el concierto de ambos hubo navajazos y hasta tiros. O, por supuesto, su falsa muerte anunciada por Víctor Manuel y Ana Belén cuando le dedicaron Solo pienso en ti el 2004, tras llegarle un bulo sobre su fallecimiento.

El asturiano recordaba ayer apenado su figura y la influencia tremenda en su vida. «El día que nos conocimos Ana y yo estuvimos bailando toda la noche en el Playa Club, a donde nos llevó él. Siempre nos hemos seguido viendo desde entonces». Loquillo, por su parte, escribió unas líneas sentidas en sus redes sociales en el que lo calificaba como «providencial en su vida», señalando que «durante cuarenta años de trayectoria profesional ha estado a mi lado en todo momento». Bieto Romero, de Luar na Lubre, apenas era capaz de decir con la voz entrecortada: «Sinto unha tristura enorme, queda un baleiro moi importante».

Son también tres simples pinceladas en un inmenso lienzo de lamentos hacia un hombre que vivió por y para la música.

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