Seminci: «Héradid» y «Adam», correctas tramas de mujeres desde Islandia y Marruecos

Esta edición del festival destaca por el protagonismo femenino

El director de cine islandés Grímur Hákonarson y la actriz  Arndis Egilsdottir, que presentaron la película «Héradid»
El director de cine islandés Grímur Hákonarson y la actriz Arndis Egilsdottir, que presentaron la película «Héradid» EFE

valladolid

Si algo caracterizó a esta 64.ª Seminci es el protagonismo femenino delante y detrás de la cámara, sobre todo con una amplia variedad de tramas protagonizadas por mujeres que atravesaron de manera trasversal toda la programación, en especial la Oficial y Punto de Encuentro. Héradid, del islandés Grimur Hákonarson, ganador de la Espiga de Oro en el 2015 con Rams (El valle de los carneros), regresa al mundo rural para servir un retrato de la que el director llama la Sicilia finlandesa, una cooperativa que opera en el norte del país y que oprime a sus socios con el recurso al nacionalismo, con el miedo como herramienta. Inga acaba de enviudar y sigue con su granja, pero optará por enfrentarse a la cooperativa que paga por la leche lo que considera oportuno y abastece materia prima al precio que le convenga. La película es homologable en un festival y confirma la buena salud de aquel cine, pero pareciera que aquí, Hákonarson renunciase a vapulear con más dureza al sistema.

La pretensión de Maryam Touzami, nacida en Tánger y formada en Londres, es otra en Adam. Debuta en el largo y lo hace con base real. Una viuda con hija acoge en su casa a una joven embarazada que desea dar a su hijo en adopción para regresar a su pueblo sin mancha. Dos mujeres solitarias en un asunto que habla de humanidad, de solidaridad y de la vida misma, sostenida sobre el espléndido trabajo de dos actrices ignotas en el mercado occidental. Un drama que Touzami eleva emocionalmente en algunos momentos aunque nos quedemos con algunas dudas.

Cine y colegios

La oferta paralela del festival dedicó a una amplia mesa al tema El cine en los colegios, en el que participaron, entre otros, representantes de Adicine, Egeda y la Fundación Academia de Cine (que a principio de año promovió el documento Cine y educación), bajo la coordinación del que fuera director de la Seminci, Fernando Lara. La conclusión es unánime: o el cine entra en la escuela o no habrá futuros espectadores.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
7 votos
Comentarios

Seminci: «Héradid» y «Adam», correctas tramas de mujeres desde Islandia y Marruecos