«Cuando era niño me aterrorizaba un solo pensamiento: la muerte»

El actor Bill Skarsgård vuelve a los cines transformado en el aterrador payaso Pennywise con «It: capítulo 2»


los ángeles / colpisa

El miedo vuelve a los cines. Esta semana se estrena It: capítulo 2, la segunda parte de la adaptación cinematográfica de la aterradora novela de Steven King. Veintisiete años después, también en el pueblo de Derry, los integrantes del Club de los Perdedores, ahora ya adultos, vuelven a enfrentarse al terrorífico payaso Pennywise, un enemigo al que creían derrotado. Bill Skarsgård es de nuevo el actor que se mete en la piel del psicópata de sonrisa perversa.

-¿Qué diría de esta segunda parte sin dar demasiados detalles?

-Cualquiera que haya leído el libro lo sabe bien, la segunda parte se lleva a cabo 27 años después de que los chicos del Club de los Perdedores consigan derrotar a Pennywise. Ellos ahora son adultos e It vuelve a buscarlos para llevar a cabo su venganza. En el primer filme Pennywise experimenta el miedo por primera vez y ahora quiere infringirlo en otros.

-¿Es más fácil meterse en la piel del personaje por segunda vez?

-En cierto modo, sí. Reconozco que me he enfrentado con tranquilidad a este segundo capítulo. Durante la primera entrega me pesó la interpretación anterior del personaje a manos de Tim Curry. Su papel no solo me asustó, sino también el hecho de que la serie, y antes de eso el libro, tenían una base de seguidores muy sólida que me habría hecho papilla de no haber sido fiel a su esencia. Antes de que saliera la película, mi temor era cumplir con las expectativas de la audiencia.

-Se ha vuelto tan popular que incluso LeBron James, el famoso jugador de baloncesto, se vistió como Pennywise el último Halloween.

-Pennywise es el famoso, no yo. Se ha convertido en un personaje que pertenece a todos. Ni siquiera lo considero completamente mío. Es algo surrealista tener la oportunidad de interpretarlo.

-¿Hay grandes diferencias con la primera entrega?

-Obviamente la gran diferencia viene marcada por el elenco de actores. Los niños de los que el público se enamoró en la primera película ahora son interpretados por actores muy reconocidos. Creo que será divertido para el público volver a recordar a los mismos personajes que ahora son adultos. Identificar unas caras con otras. Es una película sobre los temores de los adultos. Sobre un grupo de personas que están en la ciudad donde crecieron y regresan con sus recuerdos a un pasado horrible.

-¿Es fanático del género de terror?

-Nunca he sido fanático ni excesivamente seguidor del genero de terror, pero me gustan este tipo de filmes cuando están bien hechos. Un género como el terror realmente contiene tantos tipos diferentes de películas que, con los años, he aprendido a distinguir entre las que me gustan y las que no. Para mí, las más entretenidas son las que contienen terror psicológico: El Resplandor, Rosemary Baby, Repulsion, Los pájaros...por dar algunos ejemplos.

-¿Le gustan los libros de Stephen King?

-No solo me gustan, sino que le agradezco mucho a King esta franquicia y también Castle Rock, la serie de la que formé parte el año pasado basada en las historias de este autor y ambientada en la ciudad que inventó.

-¿Qué asusta a Bill Skarsgård?

-Cuando era niño, me aterrorizaba un solo pensamiento: la muerte. La idea de que ya no existes. Incluso ahora tengo que decir que me da miedo, pero de una manera diferente. Soy pragmático, así que me impongo no preocuparme por lo que es inevitable.

¿A qué le tiene miedo Stephen King?

césar casal

Al rey del terror le aterroriza la posibilidad de padecer alzhéimer, de olvidarte de quién eres

El rey del terror nos lleva asustando toda la vida. Pronto en el cine lo hará con el payaso de la segunda parte de su obra It. La pregunta es ¿a qué le tiene miedo Stephen King? Uno de los trabajos más clarificadores sobre su manera de crear salió de su puño y letra cuando publicó Mientras escribo. Pero en esas páginas solo encontramos respuestas a sus métodos. Esfuerzo, pensar en un lector, leer y volver a leer son algunos de sus consejos. La cuestión que más le han preguntado es precisamente la de cuáles son sus miedos. Algún periodista logró que reconociese que no le gustaba el número trece. Y que su favorito era el siete. El hombre que nos aterrorizó con el ascensor que se llenaba de sangre en El resplandor y con la persecución en el laberinto de la misma película no es ajeno a echarse a temblar. En una ocasión confesó que no le dan miedo ni el perro que, mordido por un murciélago, pilla la rabia y arrasa con todo (Cujo); ni la niña como la que en su debut le dio la fama y cuyo borrador llegó a tirar a la basura porque no le gustaba el resultado (Carrie), ni la fan de escritor que se vuelve rematadamente loca (Misery). Siempre ha dicho que Kathy Bates hizo la mejor interpretación de todos sus personajes. Como humano que es, lo que más miedo le da es cumplir años, el declive y ver cómo la parca se acerca. Y, entre los posibles deterioros, uno sobresale: tiembla como un niño con tener que enfrentarse al alzhéimer, esa cinta borradora de las memorias que tantas familias hemos sufrido. Ese devastador mal es el que le saca el sueño al autor que escribiendo y con las adaptaciones de sus textos en filmes y series nos ha dejado sin pegar ojo. Conocedor del botón del pánico del dolor casi en todas sus desagradables gamas, por culpa del famoso atropello que casi acaba con su vida, no quiere volver a pasar por un drama así, pero su auténtica pesadilla es muy comprensible: no reconocer a los suyos, olvidarse de quiénes son los que más quieres, olvidarte de quién eres tú y qué haces en el mundo. El fantasma del horror para King es que pueda llegar la noche en la que se despierte sin saber que es Stephen King y que su mujer es Tabita, también escritora, y sus hijos Owen, Joe y Naomi. Un libro que es un iceberg y que nadie quiere protagonizar.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

«Cuando era niño me aterrorizaba un solo pensamiento: la muerte»