La Voz ofrece este domingo «Baza de Espadas» y «Fin de un Revolucionario»

x. f. REDACCIÓN / LA VOZ

CULTURA

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Valle-Inclán traslada al lector  a un 1868 en vísperas de una revolución, un sueño que deriva en un desastre histórico. La Voz ofrece esta obra a sus lectores por 2,95 euros.

17 ago 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

La revolución ronda a Baza de Espadas y Fin de un Revolucionario, la penúltima entrega de la colección de Valle-Inclán que La Voz de Galicia ofrece a sus lectores. El volumen puede adquirirse este domingo con el periódico por 2,95 euros más el cupón del lomo del diario. Como en las anteriores entregas, la edición del texto ha corrido a cargo de especialistas de la Cátedra Valle-Inclán de la Universidade de Santiago, en este caso, por el profesor Javier Serrano Alonso.

Baza de Espadas concluye una trilogía de tres obras, conocidas como El Ruedo Ibérico, pero que fue un proyecto concebido de forma más amplia. Valle habló de tres trilogías, aunque también mencionó otros formatos para el ciclo, como recuerda Javier Serrano, quien también matiza que lo que se conoce como Baza de Espadas es una novela inacabada cuyo título es, en realidad, Vísperas Setembrinas. ¿Por qué el escritor no llegó a concluirla? El especialista menciona diversas circunstancias, como el «agravamiento continuo de su enfermedad»; la bancarrota de la Compañía Iberoamericana de Publicaciones, «que le dejó sin editor y en muy mala situación económica»; la Proclamación de la República, que aumentó la actividad política y pública de Valle-Inclán y que el proyecto literario había crecido tanto que «el propio autor declaró varias veces que se sentía incapaz de llevarlo adelante. Así, de 1930 a finales de 1935, en realidad Valle-Inclán abandonó en gran medida la labor literaria».

El libro traslada al lector al verano de 1868 y el reinado de Isabel II. «Al basar sus novelas esperpénticas en un trasfondo histórico, sabía muy bien en qué iba a concluir todo el sueño revolucionario. Su intención inicial era explicarse, y explicarnos, cómo el sueño revolucionario fue a derivar en el desastre histórico que fue la Restauración, la gran enemiga de los hombres del Fin de Siglo. La Revolución era vista por Valle como un divertimento de Espadones ansiosos de poder, malquistados con la reina, que jugaban con los sentimientos del pueblo, que utilizaron a todas las opciones políticas antimonárquicas para su propio beneficio. En estas obras hay muchísimos personajes ridículos y grotescos, pero ninguno de ellos a la altura de los generales pro y antirrevolucionarios.», explica Serrano. Destaca el personaje de Salvochea, «un hombre que pone por encima de todo la ética y el bien común, y en ello creo que Valle se siente identificado con él», explica Serrano. «Lo retrata como un santo, anarquista y filántropo», un hombre que renuncia a su vida acomodada para luchar por la justicia y la redención de los miserables.