La lección de humanidad del público del Resu: elevan a un joven en silla de ruedas para que pueda ver el escenario

Abel L. Martínez REDACCIÓN

CULTURA

«El chico nos lo pidió y no nos costó nada». Pero ese simple gesto está dando la vuelta al mundo

08 jul 2019 . Actualizado a las 17:26 h.

Es una de esas imágenes que en cuestión de segundos puede dar la vuelta al mundo. El público de Resurrection ha dado una auténtica lección de humanidad. Uno de esos gestos que se viraliza, pero por un buen motivo. Son apenas 20 segundos. Un breve vídeo que ha colgado en Twitter Marta Senn en el que se ve a un grupo de espectadores elevando una silla de ruedas para que un joven no se pierda lo que pasa sobre el escenario. Su cara lo dice todo. Se le ve disfrutando al máximo del espectáculo de Trivium. 

 «Enorme el público del Resurrection, ¡por un festi para todos!», celebra la tuitera que colgó el vídeo. «El chico nos lo pidió y no nos costó nada», le contesta Pedro Serrallet, uno de los espectadores que ayudó a Álex a que también pudiese ver durante un rato lo que ocurría en el escenario.

Y el gesto se repitió. Álex se marcó un crowd surfing que le llevó hasta el escenario principal del festival y volvió a disfrutar de las vistas desde arriba durante la actuación de Arch Enemy.

Slayer reta a la lluvia y a la tormenta en un concierto vibrante

Parkway Drive inflama el Resu tras la tormenta de Slayer en Viveiro

S. Serantes

Apoteósico, electrizante, seductor, una hoguera de ritmo y fuego, paradigma del directo en comunión con la audiencia. Parkway Drive condujo al Resu al paraíso, lo inflamó en una noche marcada por la tormenta que paró el festival de Viveiro. Unos cincuenta minutos en los que la multitud se guarecía de los chaparrones donde podía, pero tanto el público, como la organización y los legendarios Slayer le plantaron cara a la lluvia, a los rayos y a los truenos, algunos bendecidos por la tribu cosmopolita que capeó el mal tiempo caldeándolo con ilusión.

Superó con éxito el Resurrection una fuerte tormenta, con copiosos chubascos y aparato eléctrico que hacía temer la cancelación del festival. Avisos en las pantallas del parón y consejos para protegerse precedieron a unas pruebas en el escenario principal para comprobar la seguridad. No en las mejores condiciones, porque llovía y los rayos iban y venían, pero Slayer dio un paso al frente. 

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