Adiós a Franco Zeffirelli, el escenógrafo que persiguió la belleza

Cristina Cabrejas ROMA / EFE

CULTURA

Zeffirelli, retratado en su casa de Roma, en el 2014
Zeffirelli, retratado en su casa de Roma, en el 2014 ALESSANDRO DI MEO | EFE

El cineasta italiano, que se inició como discípulo de Luchino Visconti, volcó en la gran pantalla su amor por la ópera y por la obra de Shakespeare

16 jun 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

El director de cine y escenógrafo italiano Franco Zeffirelli falleció este sábado en Roma a los 96 años. Deja películas como Té con Mussolini o Romeo y Julieta, y puestas en escena en los mayores teatros de ópera del planeta en las que destacó siempre su búsqueda de la belleza. La noticia fue anunciada por Dario Nardella, alcalde de Florencia, ciudad natal de Zeffirelli, a quien calificó como «uno de los grandes hombres de la cultura mundial».

El 6 de abril, la presidenta del Senado, Elisabetta Alberti Casellati, destacaba sobre su labor, al entregarle el premio Genio y Excelencia, que «hizo de la belleza su lenguaje». A pesar de la edad y de estar postrado en una silla de ruedas, Zeffirelli no dejó de trabajar y el 21 de junio se iba a materializar uno de sus sueños, cultivado en el último decenio: el de la puesta en escena para una nueva La traviata que acogerá el Festival lírico de la Arena de Verona. Zeffirelli triunfó tanto en el cine como en sus montajes para teatro y ópera, e incluso como creador de vestuarios. Barrocos, excesivos, sorprendentes y muy solicitados en todo el mundo.

Será enterrado en el cementerio en Florencia, donde mañana abrirá una capilla ardiente en el Palazzo Vecchio.

Nacido en 1923, a su padre solo le conoció después de la muerte de su madre, Adelaide Garosi, quien, apasionada de Mozart, quiso darle al niño el nombre del aria de Idomeneo (Zeffiretti), pero el funcionario erró y escribió Zeffirelli. Su madre falleció siendo él niño y se crio entre mujeres. La niñera, Mary, que era británica, le enseñó inglés y le inculcó la pasión por Shakespeare.