Ute Lemper: «Dietrich me colgó después de tres horas porque tenía allí al fontanero»

La cantante alemana presenta el jueves en A Coruña su espectáculo «Rendezvous with Marlene»

UTE LEMPER EN EL TEATRO FRAGA DE VIGO
UTE LEMPER EN EL TEATRO FRAGA DE VIGO

A CORUÑA

Con 24 años, tras triunfar de la mano de Andrew Lloyd Weber en el musical Cats y recibir el premio Moliére Award por su papel en Cabaret, Ute Lemper se enfrentó al encargo de llevar al teatro El ángel azul y ponerse en la piel de Lola, el personaje que en 1931 había encumbrado a Marlene Dietrich. Abrumada por el reto y por las comparaciones que la crítica establecía entre ambas, la joven Lemper envió una carta a la diva alemana para disculparse por la osadía. Lo que no esperaba Ute Lemper, y lo que no se ha sabido hasta hace un par de años, es que Dietrich respondió a la misiva llamándola por teléfono días después. La conversación duró tres horas. Y en ella se basa Rendezvous with Marlene, el espectáculo con el que Ute Lemper recala el jueves en el teatro Colón de A Coruña.

-¿Cómo recuerda hoy, tres décadas después, aquella conversación?

-Fue un momento increíble. Estaba sola en mi habitación de hotel y tuve que sentarme. Quería gritar de felicidad, Me sentí tan, tan honrada... Desearía haber estado preparada, tener información más detallada sobre su vida y sus películas. Pero en aquel momento era una conversación entre una actriz alemana muy joven y curiosa que vivía y trabajaba en París y una actriz adulta, una leyenda con una historia y una carrera increíblemente rica. Una mujer inspirada y de espíritu libre. Hablamos y hablamos. Bueno, principalmente habló ella. Yo hice muchas preguntas. Y finalmente, después de tres horas me dijo que tenía que hacer algo, que había un fontanero que estaba allí para arreglar el fregadero. Hoy creo que se lo inventó, que tal vez necesitaba ir al baño o a tomar una copa.

-¿Por qué decidió convertir esa conversación en un espectáculo?

-En el 2017 me pidieron que interpretara a Marlene Dietrich en tres producciones diferentes. Me di cuenta de que todos los guiones eran simples, muy obvios, que no habían investigado lo suficiente. Entonces pensé, ¿por qué no escribo mi propia obra y la baso en mi único encuentro personal con ella? Y esta es la historia. Entre recuerdos, un montón de investigación y, por supuesto, algo de imaginación, escribí esta obra e incluí en ella las canciones más hermosas de Marlene.

-¿Ya no la abruma que la comparen con Dietrich?

-Realmente nunca quise abrazar esa identificación. Pero ahora estoy lista. Soy mucho mayor, tengo la suficiente distancia. Además, este espectáculo no es una imitación de Marlene, sino mi reflejo de ella, mi proyección. Rendezvous with Marlene significa mucho para mí. Es mi homenaje personal a esa gran dama. Es la historia que elegí contar sobre ella y la que quiero que la gente escuche. Hay muchos retratos de Marlene por ahí. Este viene de mi corazón. Ella está contando su vida a través de mi filtro y cantando sus canciones con mi voz.

-¿Hasta qué punto reconoce la influencia de Marlene Dietrich en su trayectoria artística y vital?

-No estoy segura de si fue la influencia de Marlene o quizá solo de mi estética personal lo que a menudo ha hecho que se me vea como ella en las fotos y en mi estilo. Simplemente me gusta ese aura elegante, seductora, poderosa y misteriosa que ella transmite. Es cierto que algunos de sus principios vitales han muy inspiradores para mí. Ella era consecuente con su moral y políticamente valiente y abierta. Representaba a una mujer emancipada, provocativa e inconformista. Un espíritu libre y apasionado, aunque masculino y andrógino, poderoso y mandón. Ejercía un matrimonio abierto y era una polígama loca [se ríe]. Era fantástica.

-Si Marlene viviese hoy, ¿cómo cree que sería su relación con ella?

-Iría a visitarla y tomaríamos una botella, o cinco, de Moët Chandon. Nos reiríamos en voz alta del mundo y simplemente pasaríamos un buen rato. Seríamos las chicas más perezosas de la ciudad.

«Realmente, no hay nadie como Marlene»

En Rendezvous with Marlene Ute Lemper se pasea por la historia de Marlene Dietrich, cantando las canciones que fueron marcando los distintos capítulos de su azarosa y fascinante vida. Lemper propone un recorrido que, desde el cabaré berlinés hasta sus colaboraciones con Burt Bacharach, conecta pasado con presente a través de un viaje musical por el amor, la pasión, la decadencia y el abandono. Un recorrido que se adentra por los callejones de París, Berlín, Buenos Aires y Nueva York. Que arranca en Alemania con aroma a cabaré, discurre por el universo poético de la chanson francesa, se cuela en los recovecos del tango y acaba desembocando en el punto de partida. «Un baile diabólico entre Berlín y Hollywood, la juventud y la edad», en palabras de la propia Ute Lemper.

-Trasladada a nuestro tiempo, ¿a quién podríamos comparar hoy con Marlene Dietrich?

-Realmente, no hay nadie como Marlene. El problema es que ha sido utilizada como inspiración por artistas pop como Madonna que se burlaron del estereotipo y de su sexualidad superficial. Yo diría que si combinamos la distinción de Cate Blanchett con una gota de la voz rota de Adele y la elegancia de Nicole Kidman, podríamos acercarnos un poco a ella.

-¿Por qué ha tardado 30 años en revelar la existencia de aquella conversación telefónica?

-Durante 30 años he sido constantemente comparada con ella y siempre me he sentido avergonzada. Al mismo tiempo que honrada, claro. Ahora por fin siento que ha llegado hora de meterme en su historia y de darle vida con mi voz y mi corazón. Insisto mucho en que no la estoy imitando sino dejándola hablar a través de mí con una mezcla de ella y mi alma juntas.

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