«Dobles vidas»: Alegato por la palabra

Assayas firma una película que se apoya en la química entre sus protagonistas y un buen guion con diálogos directos y pulidos

La película se apoya sobre diálogos inteligentes y la química entre sus protagonistas
La película se apoya sobre diálogos inteligentes y la química entre sus protagonistas

Se habla mucho en Dobles vidas, pero Assayas pone en boca de sus protagonistas palabras interesantes, reflexiones atinadas sobre el mundo de hoy, de la cultura, de la política, de las relaciones sociales, en un tono cotidiano y en el ambiente de la clase media parisina, pero sin caer en la pedantería y la verborrea, esa tendencia a la ocurrencia que es el lado oscuro de la idea. Sazonado con la doble vida de la pareja protagonista, léase infidelidades que en apariencia ignoran. Un editor preocupado por la amenaza digital, un poco hastiado de ese amigo escritor cuyo original no convence. Su esposa, una actriz madura, inmersa en un popular serial policial, pero cansada de su personaje. En un segundo plano, otra pareja. El citado autor, un poco narciso aunque pretenda disimularlo y poco consecuente con lo que predica y, en el fondo quizá algo frívolo. La pareja del autor, de la que sospechamos una excesiva simpatía hacia el político que la fichó como asesora. Te crees a todos los personajes y te olvidas de la cámara.

En fin, un inteligente entramado de relaciones que se irá desgranando ante el espectador como un retazo de vida cotidiano, hija de su tiempo. El cine de Assayas podría tener un referente en Woody Allen, seguro, pero mientras este habla de sí mismo por boca de sus personajes, el francés pareciera forjar sus guiones de la simple observación en su propio entorno sin renunciar al humor, por momentos corrosivo, pero sin caer en la comedia ligera. Con diálogos directos y bien pulidos, que no es poco, sobre todo en una trama tan discursiva como esta. La complicidad de Binoche y su química con Canet -que además de actor es un solvente director y guionista- ayudan al resultado. Finalmente, las reflexiones que propone son para considerar. La industria y la creación literaria pululan por toda la trama. Puede que la conclusión sea que todo cambiará para que todo permanezca igual. Se seguirá escribiendo, se seguirá publicando y se seguirá leyendo. Finalmente, todos seguiremos hablando y opinando. La palabra amigos, qué gran invento.

«DOBLES VIDAS» [«DOUBLES VIES»]

Francia, 2018.

Director: Oliver Assayas.

Intérpretes: Juliette Binoche, Guillaume Canet, Olivia Ross, Christa Theret, Pascal Greggory, Violaine Gillibert, Antoine Reinartz.

Comedia.

107 minutos.

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