Muere el dramaturgo y coreógrafo Salvador Távora

El renovador del teatro con influencias del flamenco ha fallecido en Sevilla a los 88 años

Salvador Távora ha fallecido en Sevilla a los 88 años
Salvador Távora ha fallecido en Sevilla a los 88 años

Redacción / La Voz

El mundo del teatro y del flamenco ha perdido a un renovador que, desde la independencia y la sensibilidad, dio un giro a la escena de raíces populares andaluzas. Salvador Távora, nacido en 1930 en el popular barrio sevillano del Cerro del Águila, falleció este viernes 8 de febrero en su ciudad natal. Su compromiso y entusiasmo lo llevaron a apartar el folclore de su comunidad de posiciones estáticas y superficiales para recuperarlo como genuina expresión de un pueblo. Como ejemplo de ello perdura su obra Quejío, que estrenó en 1972 -en la que intervino como actor- y que también fue la pieza que representó, en el 2017, con motivo de su 45 aniversario.

Desde muy niño Távora creció rodeado de cantes y bailes, una vocación que se fue afianzando progresivamente tras sus años adolescentes como aprendiz en una fábrica y su etapa como torero, entre 1951 y 1960. Tras su retirada del ruedo se fue acercando cada vez más al mundo de la escena profesional, un proceso que culminaría con la invitación del crítico José Monleón para unirse al Teatro Estudio Lebrijano. Távora interpretaría un cante en el contexto de una obra en el Festival de Teatro de Nancy, Francia, lo que lo animaría a montar Quejío, donde plasmaba su aversión por el academicismo y su querencia por lo popular.

A partir de entonces Távora no dejó de encadenar un espectáculo tras otro, con montajes como Nanas de espinas, basada en las Bodas de sangre de Lorca; Las bacantes, por encargo de Miguel Narros; o sus versiones de Carmen y Don Juan de los ruedos. Este último no estuvo exento de polémica, debido a la presencia de toros sobre el escenario. Además, fue ampliando su paleta de recursos teatrales, con incursiones en la ópera, como su montaje de La Traviata, o su adaptación de la novela corta de García Márquez Crónica de una muerte anunciada. También frecuentó la música clásica, con su acercamiento a Carl Orff en Escenas andaluzas para Carmina Burana.

A lo largo de su carrera le fueron llegando todo tipo de reconocimientos, que culminaron en premio Max de Teatro en el 2017. 

«Para hacer arte se necesita sentir una mezcla de fantasía y locura»

Lucía Mateo

Entrevista | Salvador Távora El Palacio de la Ópera de A Coruña será hoy el punto de encuentro entre la antología de poemas medievales y la esencia del cante y el baile de Andalucía.

?ació en Sevilla, con una niñez marcada por la Guerra Civil, y allí se impregnó del aire andaluz que todavía hoy corre por sus venas. Desde pequeño se familiarizó con los cantes por soleá y los fandangos. Actúa en espectáculos flamencos hasta que decide probar en solitario y reflejar la situación de su tierra a través del arte. Su peculiar forma de entender la expresión flamenca es el secreto que le llevaría a conseguir 36 galardones desde el año 1972 hasta 1997. Esta noche, a las 21.00 horas, el Palacio de la Ópera de A Coruña se llenará de su magia. Távora, junto a los miembros de La Cuadra, presenta Escenas andaluzas para Carmina Burana . El éxito precede a la función desde el pasado 12 de agosto en el Festival de Perelada. Con un marcado acento andaluz habla de fantasía y locura flamenca. -¿Cuáles son los ingredientes de su obra? -He utilizado la imaginación, los recuerdos e intenté armonizar la cultura musical académica con la cultura tradicional. Mezclo los sentimientos religiosos terrenales de Andalucía, con una fuerte conexión de la emoción. Es un acto emocional más que racional. Quiero conseguir que el arte haga florecer los sentimientos. -¿Qué se podrá ver en el escenario? -Son imágenes andaluzas para el Carmina Burana , como dice su propio título. Para ello contamos con la presencia de coros de soprano, cantes populares andaluces y una intensa armonía musical. -Sus escenarios se caracterizan por su trabajada originalidad... -En esta ocasión veremos a una bailaora del más hondo flamenco, cinco sopranos, una soprano solista, Alicia Murillo, bailaores , enanitos, toros mecánicos y una noria gigante. Todo muy mío. -¿Qué vestuario van a utilizar? -En el vestuario predomina el blanco y negro, que al final termina por convertirse en un solo color. Destaca también el rojo de la sangre y la austeridad que define la obra. -Han definido su obra como fantasía y locura. -Es que mi mente es así. El arte es siempre una locura. Los que no padecen esta locura se dedican a otra cosa.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Tags
Comentarios

Muere el dramaturgo y coreógrafo Salvador Távora