Joan Miró y la muerte de la pintura

El museo de Serralves de Oporto inaugura hoy una exposición que centra su mirada en la participación del genial creador barcelonés en el movimiento de la anti-pintura

Detalle de «Miró. Sobreteixims» (1973), una litografía sobre papel
Detalle de «Miró. Sobreteixims» (1973), una litografía sobre papel

Redacción / La Voz

La Casa de Serralves acoge desde hoy y hasta el próximo 3 de marzo la exposición Joan Miró y la muerte de la pintura, que fija su mirada en la producción del artista catalán en torno a 1973, ya un octogenario. Fue entonces cuando preparó una importante retrospectiva en el Grand Palais, en París, para la que concibió una serie de telas perforadas, de relieves tejidos (Sobreteixims e Sobreteixims-Sacks) ejecutados en colaboración con Josep Royo, y cinco Toiles brûlées, telas quemadas, obras a través de las cuales dio rienda suelta a su rabia estética. Joan Miró (Barcelona, 1893-Palma, 1983) sometió a prueba los límites de la pintura, en un audaz intento de renovar sus recursos y procedimientos, precisamente, cuando la crítica, ante prácticas que desafiaban las narrativas convencionales -performance, land art, instalaciones-, recuerda el museo luso, anunciaba la «muerte de la pintura» como un hecho consumado.

La muestra -montada bajo el mecenazgo del hólding empresarial Sonae- está comisariada por Robert Lubar Messeri, profesor de arte moderno en el Institute of Fine Arts de la Universidad de Nueva York y reputado especialista en la obra de Miró que ya había coordinado en el 2016 la primera exposición en Serralves de la Coleção do Estado Português, Materialidade e metamorfose (visitada por casi 240.000 personas). Precisamente, este nuevo proyecto se articula alrededor de los fondos de la citada colección pública -que, por acuerdo con el Município do Porto, se halla en depósito en Serralves- y suma pinturas y objetos traídos de colecciones públicas y privadas de España (Fundació Joan Miró de Barcelona, Fundación Mapfre y Fundació Pilar i Joan Miró de Mallorca) y Francia (Collection Adrien Maeght). Buena parte de las piezas nunca antes habían sido expuestas en Portugal, «lo que permite a los visitantes una continua fascinación por la obra de Miró».

El proyecto integra una sección documental que ofrece al visitante la posibilidad de observar los métodos de trabajo de Miró en la ejecución de los Sobreteixims e incluye un filme del prestigioso fotógrafo catalán Francesc Català Roca que registra el proceso de creación y destrucción de las Toiles brûlées.

En el catálogo, Robert Lubar examina el concepto de «asesinato estético» y la participación de Miró en la corriente que, entre 1927 y 1928, se denominó como anti-pintura, y evidencia cómo la tensión entre pintura y anti-pintura que empapó su obra alcanzó su cénit en 1973. El libro incluye, por primera vez en versión portuguesa -reseña Serralves-, una entrevista entre Joan Punyet Miró, nieto del artista, y Josep Royo, «con el que Miró inició en 1969 una larga y altamente productiva relación creativa».

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