La historia de Galicia en 92 kilómetros

El documento más antiguo es del año 867; los más consultados, los expedientes del catastro


santiago / la voz

En el año 867, Rosendo, obispo de Mondoñedo, donó al monasterio de San Vicenzo e San Xoán de Almerezo el lugar de Almerezo con todo lo que poseía en él por herencia de su tío Gavinio. De esa donación se guarda un documento, un pergamino de 34 x 46, los primeros centímetros de una historia de Galicia que mide 92 kilómetros. Esos 92 kilómetros de vidas, de muertes, de cambios de propiedad, de foros, de herencias, de actas de concejo, de mapas, de fotografías, de cartas, de poemas, están guardados en nueve entidades que en realidad son una sola: el sistema de Arquivos de Galicia. Los guardianes de los tesoros documentales.

Documento sobre el foro del monasterio de Oseira
Documento sobre el foro del monasterio de Oseira

Quizá lo más difícil sea definir qué es un tesoro. Tesoro puede ser una biblia del siglo XI. O el Livro da Montaria, elaborado en la corte del rey João I de Portugal en el siglo XV. Con el original perdido, a excepción de un fragmento, parte del tesoro emergió en el Arquivo Histórico Provincial de Lugo, alrededor de un 25 %. Comenzó a aparecer formando parte de las encuadernaciones de protocolos notariales del siglo XVIII de Monforte de Lemos. Tesoros son esos propios protocolos, una fotografía continuada desde el siglo XVI de diversas relaciones sociales en Galicia a través de escrituras notariales, testamentos, ventas, donaciones... Tesoro es, por supuesto, el foro de 1244 de la abadesa dona Toda a vecinos de Vilaboa, por ser de los primeros en lengua gallega. Tesoro puede ser el Cancioneiro de Afonso Pérez, de una utilidad enorme para el estudio de la literatura gallega en la Edad Media. O las fotografías aéreas que muestran cómo ha cambiado Galicia con el devenir de las décadas.

Plano en el que se establecen los lindes de los montes de Abadín (Lugo)
Plano en el que se establecen los lindes de los montes de Abadín (Lugo)

Para los ciudadanos

«Temos a imaxe de que os arquivos son para os investigadores, para consultar estes pergameos do século IX, pero tampouco é así». Los archivos, especialmente los de la Xunta, trabajan para los ciudadanos. Sobre todo para los ciudadanos. Lo explica Marisé Piñón, jefa de servicio en un sistema en el que el año pasado ingresaron nada menos que 28.235 cajas: los documentos más consultados -los catastros y los expedientes de transmisiones y sucesiones- son a la vez los más mundanos y auténticos tesoros para muchos gallegos, porque acreditan la titularidad y los límites de sus propiedades. Tesoros son para los investigadores documentos como el Catastro del Marqués de Ensenada, que muestra le evolución de otros tesoros, como el de la toponimia, el territorio, la demografía y la propiedad de la tierra. Tesoros son los documentos generados por la Administración y también las colecciones privadas, como la del Banco Gallego o la familia Vilariño Pintos.

Casi todo se puede consultar. Lo que impide el estado de conservación, lo suele compensar la digitalización. De todas formas, los sistemas de custodia son eficaces: se mantienen las condiciones de humedad y temperatura. Se guardan los planos bien estirados. O se usan carpetas de papel no ácido. Casi todo no es todo, puntualiza Piñón. A veces hay que custodiar hasta secretos de Estado. Información clasificada.

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