Scorpions levanta el Resurrection de Viveiro

s. serantes VIVEIRO / LA VOZ

CULTURA

Pepa Losada

El rock duro y las baladas de la legendaria banda alemana conquistaron a un público de varias generaciones en otro espectacular concierto de un festival que electrizó el ritmo de Megadeth

16 jul 2018 . Actualizado a las 13:38 h.

Aún se puede andar y circular por un Viveiro cosmopolita en el que conviven en armonía la tribu de fans del Resurrection Fest y los vecinos. El paraíso del rock recibió en su tercer día a Scorpions, la legendaria banda alemana que sedujo a miles de personas de varias generaciones en un espectacular concierto en el que combinó temas de rock duro y baladas con una impresionante puesta en escena. Antes de lo anunciado, por un cambio de última hora en el programa, la contundente Megadeth electrizó a un público que también se quedó con ganas de más.

Pasaban las once de la noche cuando Klaus Meine, Rudolf Schenker, Matthias Jabs, Pawel Maciwoda y Mikkey Dee empezaron a celebrar en Viveiro los 50 años de Scorpions con Going out With a Bang, Make it Real, Is There Anybody There? y The Zoo , que precedieron a la instrumental Coast to coast. Con el público entregado llegaron las baladas Send me an Angel y Wind of Change. Y un nuevo cambio de ritmo, con el cañero Tease Me Please Me. En homenaje a Motörhead, cuyo líder Lemmy Kilmister falleció días después del concierto en el Resu, Phil Campbell interpretó con Scorpions Overkill. Sobre una tarima que se elevó en el escenario, Dee se largó un solo de batería de varios minutos. Los clásicos Blackout y Big City Nights levantaron al respetable, que, cómo no, coreaba al unísono las canciones de siempre y logró los bises que pidió, las famosas Still Loving You y Rock You Like a Hurricane, que desataron pasiones y dejaron en el aire el agridulce «qué buenos son, pero que pena que no sigan».

Entre las 31 bandas que ayer llenaron el Resurrection Fest de rock, metal y punk, otra de las más esperadas y que más fans atrajo fue Megadeth. Tras encabezar el festival de Viveiro en el 2014, el grupo de thrash metal de Dave Mustaine regresó con David Ellefson, Dirk Verbeuren y Kiko Loureiro. Adelantado sobre el horario inicial, el concierto arrancó con la instrumental Hangar 18. Continuó con The Conjuring y The Threat Is Real. El ambiente subió con Sweating Bullets y Take No Prisoners. Tornado of Souls y Dystopia precedieron a las igualmente contundentes Symphony of Destruction y Peace Sells, que electrizaron a miles de fieles de diferentes edades con que Mustaine conversó antes y después de rematar con la icónica Holy Wars... The Punishment Due. Y todos querían más.