Jamiroquai contagia su energía en O Son do Camiño

Montse García Iglesias
Montse garcía SANTIAGO / LA VOZ

CULTURA

Paco Rodríguez

La banda británica triunfó en el Monte do Gozo de Santiago. El festival colgó el cartel de sin entradas dos horas antes de que Kay saltase al escenario

02 jul 2018 . Actualizado a las 13:31 h.

Dieciséis años después, Jamiroquai volvía a subirse a un escenario en Galicia. De Castrelos al Monte do Gozo. Así que cuando su líder, Jay Kay, ataviado con uno de sus ya particulares sombreros de luces de colores apareció sobre el escenario compostelano en torno a las once y media de la noche, el público, que ya hacía tiempo que aguardaba expectante, jaleó su saludo -bastante convencional-: «Buenas noches, Galicia».

La banda londinense -que reformó el funk con sus dosis de acid jazz- se sintió como en casa desde el inicio, arropada por los miles de seguidores que llenaban el aforo del recinto principal -ayer se vendieron las últimas entradas que quedaban para el festival O Son do Camiño-. El artista dejó múltiples momentos inolvidables con sus bailes al mismo tiempo que sonaban temas de su último trabajo, Automaton -abrió con Shake it on-, con otras canciones que se convirtieron en auténticos himnos de su carrera, iniciada a comienzos de los años 90. Una danza imparable acompañada de su banda y su coro, ya desde el arranque, y que jalonaban canciones clásicas como Alright.

El ambiente se había ido caldeando a lo largo de la tarde para el plato fuerte. Y con savia joven en el escenario y entre el público. Bebés que aún no habían cumplido un año ya se iniciaban en el mundo de los festivales mientras sonaban Furious Monkey House. La banda infantil-juvenil pontevedresa hacía moverse no solo a los más jóvenes, sino también a veteranos en las citas festivaleras. «Estades escoitando temas que ninguén en ningunha xungla nin planeta antes oira». Llegarán en el próximo disco.