The Killers trasladó Compostela a Las Vegas

Patricia Calveiro Iglesias
P. Calveiro SANTIAGO / LA VOZ

CULTURA

P.CALVEIRO

La banda de Nevada no defraudó en su primer concierto en Galicia y arrancó los coros del público de O Son do Camiño

29 jun 2018 . Actualizado a las 17:24 h.

The Killers fue puntual con su cita con el público de Compostela. Y tampoco fallaron sus miles de fans, que antes de que empezara el concierto ya se arremolinaban en torno al escenario principal del Monte do Gozo para asistir a la primera actuación en Galicia del grupo estadounidense. Se presentaron con su escenografía habitual, presidida por el símbolo del sexo masculino, contrarrestado por otros tres del género femenino (junto a las coristas). Fieles a su estilo, los de Las Vegas no escatimaron en confeti, luces, láseres y hasta figuras articuladas de neón con motivos de los casinos de su ciudad de origen que, por un momento, trasladaron la capital gallega hasta la ciudad del juego en Nevada. Todo sirvió para espantar a la lluvia, que al final respetó la actuación grande del día.

El público del festival O Son do Camiño recibió al líder de la banda, Brandon Flowers entre gritos de histeria, que él mismo alentaba con su saludo: «Hola, nosotros somos peregrinos» o su «¡Qué pasa, jallejos!». Franz Ferdinand había caldeado el ambiente previamente con un repertorio rítmico, que desde la primera canción (Do You Want To) hipnotizó a los pies para que comenzasen a moverse de forma autómata. Pero la temperatura se disparó en el recinto de conciertos justo después, cuando sonaron los primeros acordes de The Killers, que se presentó con The Man, canción que armaba el sencillo principal de su último álbum, Wonderful Wonderful. El siempre enérgico Brandon, el hombre de las mil americanas (ayer sobre el escenario solo mostró dos), recorrió el escenario de un lado a otro, de atrás al frente, dando palmas, tocando el teclado, chapurreando alguna palabra en castellano, sonriente y con su tupé perfecto en todo momento. Fueron disparando temas del disco y algunos de sus grandes himnos. Coreados. Encumbrados hasta lo más alto del cielo de O Gozo, en el lugar en el que los peregrinos que hacen el Camino a pie, a caballo o en bici, pueden divisar por primera vez la catedral de Santiago.

Se sentía ya que la fiesta terminaba. Hubo un momento de quietud, roto solo por una nota de teclado que duró apenas un par de minutos pero para algunos se hizo interminable. Entonces todas las gargantas, en lugar de silbidos y gritos pidiendo más, comenzaron a cantar Miudiño. El público gallego se hizo notar y el grupo estadounidense regaló entonces otro de sus temas. El vocalista se deschaquetó para servir los postres, que empezaron por All These Things y When You Were Young. Aunque la traca final llegaría con los tres últimos temas tras un cambio de vestuario. The Calling, Human y el más esperado. El que encendió todos los móviles que aún tenían carga y convirtió al auditorio en un gran coro. Mr. Brightside no falló. Después de 14 años, nunca falla. Brandon Flowers se vistió de gala para la despedida, con un traje dorado brillante, muy Freixenet (hace dos años The Killers lanzó un recopilatorio con temas navideños).