La fotografía lúdica y la transgresión se adueñan de PhotoEspaña 2018

C. s. MADRID / EFE

CULTURA

EFE | Emilio Naranjo

El certamen fotográfico ofrece exposiciones con humor y sentido crítico

06 jun 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Cristina de Middel, comisaria de Carta blanca, de PhotoEspaña 2018, titula su proyecto Players para volver al juego como origen de los fotógrafos, y eso es lo que desde ayer recogen las tres exposiciones que toman lo lúdico como transgresión en el Fernán Gómez, Centro Cultural de la Villa. Gran final mundial, Samuel Fosso. Una Odisea africana y El mayor espectáculo del mundo son las muestras que están hilvanadas con el humor, el chiste o lo lúdico para mostrar también su crítica o su visión de la realidad, sin militancia o activismo consciente.

Una odisea africana, retrospectiva del artista camerunés Samuel Fosso (Premio PhotoEspaña 2018), uno de los más importantes de África, y en la que la materia prima es él mismo, interpreta a sus personajes y los fotografía. Aquí se reúne su último trabajo El papa negro, pero también se muestran sus fotografías anteriores, en las que aparece caracterizado como Luther King, Malcolm X, Mohamed Alí, un joven del LGTB, Mao Tse Tung o un dictador africano, entre otros roles con los que pone en cuestión la identidad cambiante, la colonización, el exilio o el poder.

En otra sala, Gran final mundial, donde Middel reúne a fotógrafos de los cinco continentes, hombres y mujeres, que con sus imágenes exploran libérrimamente la importancia de los símbolos y el juego. Entre ellos, Anna Hell, española afincada en Berlín, con sus mujeres contorsionadas.