La Galicia que impactó a Lorca en 1916

Joel Gómez SANTIAGO / LA V OZ

CULTURA

Henrique Alvarellos recompone, con informaciones inéditas, el cuaderno del primer viaje gallego del poeta andaluz, cuando decidió dedicarse a la literatura

05 mar 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

En octubre de 1916, a los 18 años, Federico García Lorca participó en un viaje de estudios por Castilla, Galicia y León. Duró 24 días, 5 en tierras gallegas: tres horas en Ourense, un cambio de tren en Redondela, 3 días en Santiago; una jornada, sin dormir, en A Coruña; y algo más de un día en Lugo. Le impactó, y en octubre de 1917 dejó testimonio escrito de que se cumplía «un año que salí hacia el bien de la literatura», pues antes se había centrado en la música. El escritor y editor Henrique Alvarellos recompone aquella expedición y reivindica su relevancia en la trayectoria del dramaturgo y poeta andaluz, en El gran viaje de estudios de García Lorca, un volumen de más de 330 páginas, que ahora publica.

Este mes inicia las presentaciones, en Lugo, ciudad especialmente exótica para aquellos jóvenes andaluces, según manifestaron. Después serán en A Coruña, Santiago y Granada. Pretende que este trabajo trascienda, por su interés para el conocimiento de Lorca. Sus páginas documentan los espacios gallegos que visitó, algunos desconocidos hasta ahora; o cómo escuchó por vez primera el gallego, en Redondela.

Además, en la producción del autor de Yerma hay varias huellas de ese viaje. Alvarellos incluye las cartas y escritos de aquellos días, y el reflejo en su obra literaria, que considera importante. La primera referencia es el artículo «Impresiones del viaje a Santiago», en la revista Letras, de Granada, en diciembre de 1917. Después las conocidas páginas de su primer libro, Impresiones y Paisajes, del que en abril se cumple el centenario de la edición príncipe. Alvarellos asume que el texto «Romanza de Mendelssohn» de ese libro «aunque no hay una referencia geográfica concreta, es muy probable que esté inspirado en el puerto de A Coruña». Y manuscritos, como De Santiago a Coruña, transcrito parcialmente por Ian Gibson en 1985.