La Fundación Seoane exhibe la época dorada de la edición en Buenos Aires

«Cómo se imprime un libro» rescata figuras del diseño como Attilio Rossi o Hermelin


A Coruña / La Voz

«Todo libro tiene una historia, independiente del autor y del tema que trata. Una historia referida a su edición». Esto escribió Luis Seoane, uno de los protagonistas de la exposición Cómo se imprime un libro, que puede verse hasta el día 1 de abril en la sede de la fundación que vela por la obra del artista en A Coruña. El origen de la muestra lo explica Silvia Longueira, directora de la entidad y comisaria de la muestra -junto con David Carballal-, evocando cómo en mayo del 2016 Daniel López llegó a la fundación con dos libros. Uno de ellos era «una rareza bibliográfica, un ejemplar de Cómo se imprime un libro, editado por la Imprenta López en Buenos Aires en 1942 y que no ha dejado indiferente a nadie, tanto por su belleza como objeto como por la sutileza y el relato de amor entre un impresor y su trabajo que contiene». Dicho impresor era José López García [abuelo de Daniel], un malagueño que vivió durante un tiempo en Fisterra y luego se fue a Buenos Aires, donde fundó dicha imprenta -que en 1938 tenía 182 empleados.

El volumen, «con un diseño vanguardista espectacular», que fue lo que les llamó la atención, lo habían editado como regalo de empresa, recuerda David Carballal, quien destaca cómo el diseño de Attilio Rossi y las fotografías de Horacio Coppola y Grete Stern documentan la conocida como época dorada de la edición en Argentina. Según el comisario, «esta obra maestra del diseño moderno es también un indicador de la calidad gráfica que se alcanzó en la época y marca el punto de partida de este proyecto, en el que se revisa el trabajo gráfico editorial de cinco artistas ligados al entorno de la Imprenta López: Luis Seoane, Jakob Hermelin y los mencionados Rossi, Stern y Coppola».

Interés en Italia

La muestra recupera la época argentina de Attilio Rossi -una figura en Italia, como demuestra que Il Corriere della Sera ha dedicado una amplia información a la exposición- y del alemán Jakob Hermelin, que era director de arte de al revista Der Silberspiegel y se exilió en Argentina en 1936 huyendo de Hitler. Suya es una de las piezas expuestas, una carpeta en gran formato que recoge ocho de los más espectaculares trabajos caligráficos de un artista «reivindicado en su momento por el propio Luis Seoane y que había quedado hasta ahora en un injusto olvido», señala Carballal.

Durante los 15 años que estuvo en Buenos Aires, Rossi hizo trabajos como el diseño de las bibliotecas Austral y Contemporánea, las primeras colecciones de bolsillo en formato moderno de la lengua castellana. También se encargó del álbum de Seoane Homenaje a la Torre de Hércules, que «será internacionalmente reconocido como uno de los libros ilustrados más bellos de la década y señala su despegue como artista plástico», indica Carballal. Algunos originales de dicho álbum pueden verse en una exposición que plantea también «la dimensión internacional de Luis Seoane, en la que sale muy bien parado», elogia el comisario.

El diseño expositivo de la muestra estuvo a cargo de Juan de la Colina y Juan Gallego y en el mismo -además de la presentación de las piezas en vitrinas- se han servido «de recursos como reproducciones y ampliación de fragmentos, proyecciones de secuencias de páginas o explicaciones de procesos gráficos». Y es que generalmente son los libros los que hablan sobre los museos, pero en esta ocasión es un museo el que recoge el contenido de los libros.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
14 votos
Comentarios

La Fundación Seoane exhibe la época dorada de la edición en Buenos Aires