Tres siglos, tres estéticas

Antón de Santiago

CULTURA

06 nov 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Volvió Dima Slobodeniouk al podio de la Orquesta Sinfónica de Galicia (OSG) para ofrecernos tres siglos de música, tres estéticas: clasicismo, romanticismo y objetivismo. Le acompañaba la violinista letona Baiba Skride (1981).

De Joseph Haydn (1732-1809) Sinfonía 94 en sol mayor, llamada «la sorpresa», estrenada en Londres en 1791. El bienhumorado Haydn se sentía juguetón y, sin salirse de los cánones clásicos, pretendía epatar a los londinenses y hacer ilusionismo y bromas con fortissimi y golpes de timbal inusuales. Lectura pulcra de Slobodeniouk y la OSG.

El Concierto para violín y orquesta, Piotr Ilich Chaikovski (1840-1993) lo creó cuando frisaba los 40 años y acababa de salir de un intento de suicidio a causa de las tribulaciones que le producía su homosexualidad. Es una obra llena de grandes inspiraciones melódicas, en las que quería encontrar consuelo, aunque rezuman dolor y frustración: la canzonetta central y la huida hacia adelante del allegro vivacissimo final. Construcción sinfónica marca de la casa y una exigencia de calidad y virtuosismo ineludible para el solista. Skride hizo una interpretación llena de matices, sensibilidad y energía. La siguieron con entrega orquesta y director. Fue muy aplaudida.