A Marion se le da bien fingir

La química entre Brad Pitt y Marion Cotillard en «Aliados» está fuera de toda duda y, al parecer, como luego se encargó de resaltar el papel cuché, fue más allá de los límites de la ficción


El tema de los espías dobles enamorados no es nada nuevo. Hasta el cínico James Bond sufrió mal de amores en Desde Rusia con amor o en La espía que me amó. Pero la Segunda Guerra Mundial y el ambiente prebélico son perfecto caldo de cultivo para los menesteres citados. Mucho de Casablanca, Encadenados, I See a Dark Stranger o El buen alemán -todas con parejas atractivas e intrigas nazis- encontraremos en Aliados, vehículo diseñado para las estrellas Brad Pitt y Marion Cotillard, a cuya alquimia confió todas sus cartas el director Robert Zemeckis.

La química entre los actores está fuera de toda duda y, al parecer, como luego se encargó de resaltar el papel cuché, fue más allá de los límites de la ficción. Claro que, incluso hubo algún crítico tempranero que hizo su año escribiendo sobre la fría fusión de los actores. El tiempo y las pantallas rosas de las televisiones se empeñaron en enmendar al pobre insensato, pues, como es bien sabido, los críticos pertenecen a una especie audaz que se equivoca mucho, tendente a saltar sin red.

Y aun así, a pesar de la evidencia de las pulsiones existentes entre Cotillard y Pitt, lo cierto es que Aliados resulta entretenida y bien contada, pero muy blanda, a pesar del eterno magnetismo de la actriz, siempre imponente, aunque sea sin piernas -que se merendó una orca en De óxido y hueso-, cargada con una máscara prostética imposible -La vida en rosa- o bañada en lágrimas en Dos días, una noche.

Daba para mucho y se queda en poco esta historia del espía que, presionado por sus superiores, debe investigar la doble naturaleza de su esposa, luchadora de la Resistencia francesa. Zemeckis es un buen artesano, pero incapaz de navegar con calado. Esa tensión de la verdad oculta tras el rostro amado se queda solo en el socorrido hallazgo -bien utilizado, eso sí- de las miradas de la pareja filtradas a través de los espejos, un recurso propio de La dama de Shanghái o quizá de Joseph Losey. «Se me da muy bien fingir», le advierte Cotillard a Pitt en los prolegómenos, dándole así al mundo un buen titular.

«Allied»

EE. UU., 2016.

Director: Robert Zemeckis.

Intérpretes: Marion Cotillard, Brad Pitt, Simon McBurney, Jared Harris, Lizzy Caplan, Matthew Goode, August Diehl.

Thriller. 122 minutos.

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