Zafón rechaza llevar al cine «La sombra del viento» porque «sería una traición»

Héctor J. Porto BARCELONA / ENVIADO ESPECIAL

CULTURA

ALEJANDRO GARCÍA | EFE

El escritor presenta la última novela de la saga, que tiene más de 25 millones de lectores

18 nov 2016 . Actualizado a las 08:07 h.

«No habrá película de La sombra del viento porque no hace ninguna falta. No es obligatorio. No voy a perder la energía y el tiempo en adaptar su texto a otro medio. Nada cuenta una historia con la intensidad de una novela si está bien hecha». Así de tajante despejó ayer toda duda Carlos Ruiz Zafón sobre los ofrecimientos del séptimo arte, consciente de las expectativas que esta posibilidad genera tanto en la industria como entre sus fans. Ni transformar el libro en otro producto ni hacer merchandising es algo que entre en sus planes, insistió para admitir que hay maravillosas adaptaciones -citó El padrino de Coppola- y que «quizá sea en las series de televisión donde hoy se está haciendo la mejor narrativa». Pero llevarla al cine, dijo, «sería una traición a su naturaleza porque estos libros son un homenaje a la palabra escrita».

Zafón, que vive a caballo de Barcelona y Los Ángeles, resiste «razonablemente bien» la tentación de Hollywood, y esa tranquilidad, admitió, se la debe a un éxito que lo mejor que le ha reportado es «la libertad y la seguridad», no verse «condicionado por las presiones y por lo que otros quieren que haga». Sus más de 25 millones de lectores lo respaldan, los que lo convierten, según asegura su editora Planeta, en el autor español más leído en el mundo después de Cervantes. Este aval está detrás de los 700.000 ejemplares que comporta la tirada inicial de El laberinto de los espíritus, que ayer se lanzó a los mercados nacional y latinoamericano. Se trata del título que cierra su internacionalmente famosa tetralogía El cementerio de los libros olvidados, que presentó en una charla con el periodista Carles Francino en el templo barcelonés del Tibidabo. 

Un trabajo de 15 años

Dejó claro también que, tras 15 años de trabajo dedicados a esta saga, es por última vez que se encienden los focos sobre el popular cementerio, ya que este cuarto volumen «es la piedra de toque que hace que encajen todas las piezas en el relato», razón por la que su elaboración le resultó más complicada. «La literatura -advirtió- es una amante cruel, tú te enamoras de ella, pero ella no se enamora de ti». En cualquier caso, ha alcanzado la paz interior, con la felicidad que le provoca ver que lo que soñó un día se ha hecho realidad, y está ilusionado por comprobar la forma en que el lector acoge su obra. Ahora que se hace mayor, bromeó, disfruta más con su tarea y se siente más fascinado que nunca con la profesión. Porque ha entendido que el proceso de creación es sobre todo una pelea consigo mismo, un viaje hacia dentro: «Me siento más viejo, no sé si más sabio».