Añoranza del «thriller» setentero


El taciturno Toro (convincente Mario Casas) tiene un aire al Jeff Costello que Alain Delon vestía en la memorable Le samourai, bautizada en España con el pomposo El silencio de un hombre (Melville, 1967). Un tipo acorralado cuya única alternativa de redención es ir a la muerte de cara. También planea en el tono formal la sombra del danés Nicolas Winding Refn en sus dos thriller para Hollywood, el logrado Drive (2011) y el más cuestionable Solo Dios perdona (2013). Ambos con Ryan Gosling. En todo caso, los guionistas, Rafael Cobos y Fernando Navarro, van por delante del propio Maíllo, conscientes de que ondear la originalidad para dar un pleno en este género ya es privilegio reservado a unos pocos. Toro intenta reinterpretar algunas de sus claves, que no es poco: personajes cabrones, degradación moral y un tinte crepuscular. Son mimbres gratos a quienes gustamos del thriller y agradecemos su esfuerzo por mantener el ingrediente autóctono, incluso en la elección de escenarios, los de una Andalucía fascinante (hay escenas tomadas en el sur de Galicia) con un punto de misterio y de irrealidad.

En los últimos años, el cine español fue capaz de servir dos delicatesen como No habrá paz para los malvados (2011) y La isla mínima (A. Rodríguez, 2014), y Toro intenta seguir su estela. Pero si en aquellos la solvencia de sus directores les otorgó solidez formal, en Maíllo asoman algunas dudas narrativas que afectan el resultado, aunque abre puertas a un cineasta llamado a futuras empresas. El guion, en particular el diseño de los personajes adjudicados a Casas, Tosar y muy en especial a Pepe Sacristán (por momentos una criatura con regusto a David Lynch), supera con cierta holganza al trabajo de la cámara, en particular al uso del plano y del ritmo, vertiginoso sí, pero sin dar tiempo al espectador para que le reposen las situaciones. Más allá de ser otra de venganzas, su honestidad y su intento de distanciarse de tópicos y lugares comunes, le garantizan un atractivo a considerar, por eso vale la pena pasarse por la sala.

Ficha técnica

«TORO». España, 2016. Director: Kike Maillo. Intérpretes: Mario Casas, Luís Tosar, José Sacristán, Ingrid García Johnsson, Claudia Canal, José Manuel Poga. Thriller. 100 minutos.

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