007 se come la magdalena proustiana


Después de Skyfall, obra cumbre de entre todas las películas de James Bond, a Sam Mendes -el renovador, con mayúsculas, de 007- ya le era imposible hacer algo mejor. Y, efectivamente, Spectre no es tan buena como aquella. Pero también resulta imprescindible.

De la mano de Mendes, Bond continúa ajustando cuentas con su pasado, buscando el tiempo perdido. Y se come una magdalena proustiana en la carne mórbida de Léa Seydoux (Madeleine Swann, en la ficción). El amor de Swann hace más humano al agente con licencia para matar. Y esa humanidad de la bestia, que emerge de la piedra de su rostro, tosca y compleja a la vez, es, sin duda, lo mejor de la era Daniel Craig, ya el más grande de los Bond de la historia, con permiso de Sean Connery.

Se lo dice su colega, la inefable Moneypenny -divertida Naomie Harris-: «Se llama vida, James, deberías probarlo». Así que, buscando pistas, Bond acaba en una clínica en los Alpes (austríaca, lógicamente) haciendo psicoterapia. Y, cumplimentando trámites, 007 le confiesa a la doctora Seydoux que su profesión -o sea, asesino- no queda muy bien escrita en un formulario. La terapia se completa en un hotel de Tánger, donde la junguiana Seydoux, con ayuda de la intoxicación etílica, ve doble a James, que es, evidentemente, un tipo de personalidad escindida. La pareja tiene otros encuentros en un tren, camino del desierto, con ecos de destrucción que evocan a Desde Rusia con amor. Y -¡007 con maletas!- acaban en un cráter, donde los espera el meteorito Christoph Waltz, otro gran villano de voz meliflua (todos los villanos Bond la tienen) que, como el Bardem de Skyfall, también arrastra problemas con su infancia. Y los quiere solventar a lo Laurence Olivier en Marathon Man.

Sí, aparece, brevemente, sobre tacones altísimos, una viuda Monica Bellucci. Y un funcionario del MI6 que quiere ser Gran Hermano orwelliano. Y M., con el rostro agrio y sufriente de Ralph Fiennes.

Por lo demás, la película está sobrada de belleza -ocres y dorados, música aullante, plena de vientos a lo Bernard Herrmann- y de acción a raudales, nada gratuita. Detrás de cada toma hay una idea, como sucede en ese homenaje a Sed de mal, apabullante plano secuencia de arranque en la ciudad de México -suena La llorona, genialmente tuneada- durante el desfile del Día de los Muertos, donde Bond se quita la careta de la muerte. ¡Inolvidable!

Ficha técnica

«SPECTRE». G.B.-EE.UU., 2015. Director: Sam Mendes. Intérpretes: Daniel Craig, Léa Seydoux, Christoph Waltz, Ralph Fiennes, Naomie Harris, Monica Bellucci, Ben Whislaw, Dave Bautista, Andrew Scott. Acción / thriller. 148 minutos.

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