Otros pioneros de la novela negra anglosajona

Poe, Wilkie Collins, Sheridan LeFanu e incluso Dickens son figuras clave en este tipo de literatura


Redacción / La Voz

Aunque es cierto que su obra y su eco son muy poderosos, y que esa ola gigante que es hoy la novela negra le debe mucho en sus orígenes, no todo comenzó con Agatha Mary Clarissa Miller (Torquay, 15 de septiembre de 1890-Wallingford, 12 de enero de 1976). Tampoco con Arthur Conan Doyle (1859-1930). Sin salir del ámbito anglosajón, son claves por ejemplo las figuras de Poe, Wilkie Collins, Sheridan LeFanu e incluso Dickens -todos vivieron en pleno siglo XIX y todos fallecieron antes del nacimiento de Agatha Christie-, pero la lista de pioneros es más amplia de lo que se suele decir, solo que a veces se les deja en el lamentable limbo de los autores menores. Tres de ellos están de actualidad por el interés despertado en el mercado editorial en español: son Charles Warren Adams (1833-1903), Israel Zangwill (1864-1926) y Edmund Crispin (1921-1978).

Precisamente, El misterio de Notting Hill (Alba), escrita bajo el seudónimo de Charles Felix y publicada en ocho entregas e ilustrada por George du Maurier en 1862, es tenida por la primera novela de detectives, honor que durante mucho tiempo se disputaran El caso Lerouge (1863), de Émile Gaboriau, y La piedra lunar (1868), del mencionado Wilkie Collins. Atribuida en los años 50 del siglo pasado por fin a Charles Warren Adams, un abogado que, embarcado en el intento de salvar de la quiebra a la editorial Saunders, Otley & Co. -a la postre fallido-, publicó su propia obra. Con un moderno despliegue de los hechos mediante informes, cartas y declaraciones, o un plano de la escena del crimen, El misterio de Notting Hill narra cómo el investigador de seguros Ralph Henderson trata de averiguar si el barón R está tras la muerte de su esposa por envenenamiento con ácido prúsico.

Miembro de una familia judía de inmigrantes rusos, el periodista y profesor Israel Zangwill dejó en 1892 una de las piezas maestras del subgénero de enigmas de cuarto cerrado, en el que, por cierto, Agatha Christie sentó cátedra. El gran misterio de Bow (Ardicia) es una muestra exquisita de humor judío e intriga en el Londres victoriano alrededor del inquilino asesinado en el número 11 de Glover Street.

El tercer pionero es más conocido para el lector español, ya que El misterio de la mosca dorada -de 1944, es el primer caso del surrealista profesor-detective oxoniense Gervase Fen- supone el cuarto título recuperado por Impedimenta de la obra del escritor Edmund Crispin. La octava edición por la que va La juguetería errante (con el que se estrenó) habla del éxito que ha tenido entre los aficionados al género policial.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

Otros pioneros de la novela negra anglosajona