Un editor gallego en un mar de ensayo

HÉCTOR J. Porto REDACCIÓN / LA VOZ

CULTURA

Roberto Ramos pone en marcha en Barcelona Página Indómita, un sello que, con el objetivo de un título mensual, apuesta por las obras intemporales y la calidad

09 jun 2015 . Actualizado a las 16:52 h.

Tras casi dos decenios de experiencia laboral en el negocio del libro, el coruñés Roberto Ramos Fontecoba (Devon, 1972) decidió el año pasado hacerse editor. Tras su paso por el consolidado sello especializado en pensamiento y filosofía Herder, se embarcó en una audaz empresa en la que llevaba, por otra parte, buena parte de su vida meditando. «Son ya muchas horas de ocio revolviendo en las librerías», dice. La crisis no fue un impedimento definitivo. Pudo más una voluntad firme, el apoyo familiar y un préstamo del ICO. «Es verdad que antes este campo era patrimonio exclusivo de las élites económicas, pero hoy en día, con los avances tecnológicos que hay, no es necesaria una gran inversión para poner en marcha un proyecto de estas características», asegura para rechazar cualquier acusación de excesiva valentía. En todo caso, había antecedentes en el recorrido vital de Ramos para barruntar algo así naturalmente: como hicieron sus padres allá por los sesenta, emigró al Reino Unido y, en Londres, pasó por la sufrida hostelería antes de emplearse como librero. Ahí, en ese bocado de realidad, se fraguó una vocación que después depuraría en varias librerías, distribuidoras y editoras en Madrid y Barcelona.

Nicho de mercado

Ya afincado en Cataluña, abandonado Herder, y una vez decidido a la inmersión en tan proceloso mar, evaluó el nicho de mercado donde había un hueco más holgado, y ese análisis confluyó con sus gustos personales y su trayectoria profesional. ¿Qué tipo de editora debía montar? Pues una que aprovechase los segmentos que los grandes grupos han abandonado -subraya-, esas líneas editoriales no rentables que han ido sepultando las maquinarias de detección del best seller.

Es por ahí donde busca Ramos, en el ensayo imperecedero, de poca rentabilidad inmediata pero suficiente a medio y largo plazo. «Títulos atemporales, ya sean novedades o clásicos descatalogados, sin detenerse tanto en el tema de candente actualidad o el libro oportunista escrito por el personaje de turno, y abarcando desde el universo grecolatino hasta el siglo XXI», detalla para negar que su papel sea el de mera escoba que barre los restos de los demás. Trabajará un espacio poco frecuentado también por los nuevos sellos independientes, que han experimentado un bum en la última década, y que están más centrados en la narrativa. Quizá hallará zonas de intersección con Capitán Swing, Errata Naturae, Sexto Piso o Pepitas de Calabaza, pero Ramos ha seguido un trazado impecable, una evolución natural, una coherencia que responde a la labor que desarrolló previamente y durante años en Siglo XXI, Akal y Herder, tres de las casas más prestigiosas del mundo editorial en español en este ámbito temático.