Oscars 2015: Todos quieren a Oscar

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ADREES LATIF | REUTERS

El premio más deseado del mundo cinematográfico le debe el nombre al tio de la responsable de la biblioteca de la Academia

19 feb 2015 . Actualizado a las 20:50 h.

Los Oscars son, sin duda, el premio más deseado del mundo cinematográfico por la fama y el prestigio que representa, aunque después de la fiesta termine sobre la televisión, una estantería, como apoyalibros o en el baño de los afortunados ganadores. 

Este musculoso hombrecito vio la luz por primera vez en 1929, dos años después de la creación de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas estadounidense. El director de arte del estudio Metro-Goldwyn Mayer, Cedric Gibbons, fue el encargado de diseñar a este caballero de 34,2 cm y 3,8 kg que lleva los brazos cruzados, sujetando una espada y parado sobre un rollo de película. Las primeras estatuillas de los Oscars fueron de bronce, pero la escasez de este metal durante la Segunda Guerra Mundial obligó durante un tiempo a hacerlas de yeso. Luego, con la recuperación económica y el avance de la maquinaria, terminaron siendo bañadas en oro y plata.

Una de las mayores leyendas que rodean este trofeo es su nombre, tan común como llamativo y mítico. Dicen los entendidos que fue la responsable de la biblioteca de la Academia, Margaret Herrick, quien lo bautizó así por el gran parecido que le veía a su tío Oscar. El nombre corrió como la pólvora por los pasillos de Hollywood hasta que llegó a los oídos del editor Sidney Skolsky, quien lo citó en una columna de 1934 sobre el triunfo de Katherine Hepburn a Mejor actriz por Gloria de un díaContagiada por esta moda, la Academia decidió adoptar el nombre de Oscars oficialmente en 1939.