El cine imprescindible del 2014

Top ten heterodoxo de las mejores películas del año y guía para recuperar lo perdido


Lo peor de esas democráticas y complejas listas elaboradas por los medios y que avisan de lo mejor de la producción del 2014 a partir de la opinión entreverada de 200 críticos es que el resultado suele devenir irremediable: los javieres, Marías o Cercas, han escrito el libreto más lustroso. Igual que la del Greco, en multizona, es la mejor retrospectiva. Y ese pasado, que en realidad no es pasado sino otra dimensión del presente, o sea, Boyhood, de Richard Linklater, arrasa en cuanta lista encuentren, esto en cuanto al cine indeleble. Sobre viajes temporales y agujeros negros, el otro filme que casi todos apuntan trascendente este año, Interestellar, del siempre sobrevalorado Christopher Nolan, desarrolla una teoría que dicen que va más allá de la fanta-ciencia y ha sugerido ya avances cosmológicos que convierten a Nolan en un Stephen Hawking que, en ratos libres, contase historias de Batman y el Joker.

Y luego está el cine que es futuro perfecto, porque, dicen, «marcará las próximas décadas» (sic): Adieu au langage, de Godard, sus perros, sus anatomías femeninas, su indudablemente interesante juego con las 3 dimensiones. Ah, en España sus distribuidores obscenos, delictivos, la han lanzado sin versión tridimensional. ¡Allá que se va el futuro que es Godard!

De las otras dos, a mí Boyhood me ha dejado de piedra. Imagino que se debe a la insensibilidad de quien voluntariamente no ha procreado, o al prisma deformado que me lleva a ver impresa en estas tres horas de vida en progreso la mancha regresiva de una inanidad wasp. En Interstellar reconozco el poderío de su primera hora y media. Pero me amilana, me desengancha por completo su segunda parte, esa aventura por agujeros negros que a mí me sumen en la más absoluta oscuridad. Les dejo una lista del cine intemporal que me ha fascinado en estos doce meses. Alguno todavía no ha llegado a salas comerciales, por lo que podrán tomar el tren. Y sobre lo ya exhibido, dejo vías para que puedan recuperarlo.

El lobo de Wall Street

Para quienes creíamos que Scorsese estaba definitivamente abizcochado -no era una idea gratuita; ¿les parece poco la componenda merengada de Hugo?- filma cómo los engranajes de esta crisis que ha carcomido los progresos del siglo XX tuvo como termitas a una cohorte de zafios pobladores de la orgía perpetua: sexo y cocaína como fuente de energía de quienes erigieron un imperio destinado a caer sobre el bienestar de todos nosotros. A la altura de Casino, una ópera magna, una coreografía virtuosa sobre las cañerías del poder. (En DVD y en televisión de pago)

Saint Laurent

Bertrand Bonello se apodera del esqueleto del divo de lo cool y, sobre él construye un opulento y devastador viaje desde el esplendor de la belleza convulsa hacia su irremediable decadencia. La historia de un joven príncipe de la elegancia, un Ludwig que comienza drogándose con mousse de chocolate y deriva en rey loco politoxiconsumidor de la depauperación de su inocencia. En su doloroso periplo laten Proust y Visconti. Se estrenó en Cannes y en España se vio en Sevilla y Cineuropa. Improbable que alguien se atreva a estrenarla aquí, editada en Francia en DVD y al alcance de compra por la red.

Winter Sleep

La Palma de Oro del turco Ceylan, con Chejov y Bergman reconcentrados de modo soberbio en los parajes nevados de la Anatolia rural. En cines.

Leviathan

Andrey Zvyagintsev hace cine político demoledor. Desde los espacios naturales del finisterrae de la costa del mar de Barents sumerge un escenario de paz arcádica en la profundidad abisal de la violencia de la mafia gubernamental que campea en un estado fallido. Estreno este fin de semana en salas.

Birdman

La película que inauguró y fue lo mejor de Venecia se erige sobre varias resurrecciones: la primera la del mexicano González Iñárritu, quemado en la pira por la crítica tras la muerte por sobredosis de moralismo redentor de Biutiful, y que aquí se reinventa y nos desvela que es capaz de reírse de sí mismo en un acto de grandiosa ironía autorreferencial. La segunda, la de Michael Keaton, que se reencarna como el actor que quedó congelado como Batman y ahora quiere hacer teatro del absurdo... Aunque su ADN de superhéroe lo reclame otra vez. Se estrena la segunda semana de enero.

Phoenix

Con guiños a Vértigo o Los ojos sin rostro, Christopher Petzold termina de inscribirse entre los autores esenciales con esta fascinante exploración del amour fou y de la amnesia histórica colectiva de los horrores totalitarios del siglo XX. Estreno en salas en 2015.

Magical Girl

En San Sebastián destapó a un director llamado a remover el amuermado panorama español. Carles Vermut, con esta obra ténebre y sabia, es ya el Tarantino ibérico, capaz de manejar cine de dispositivo y hacerlo volar en ese tracto final con Pepe Sacristán como resorte y conductor hacia las alturas. En breve, en DVD.

The Kindergarten Theater

Una profesora de cinco años y su perturbadora relación con un niño de cinco años con poderes para escribir alta poesía. La revelación de Cannes 2014, vista en España en Sevilla y Cineuropa, habrá que hacer rogativas para que algún distribuidor español repare en ella.

The Humbling

Supuso otra resurrección, la de Al Pacino, en Venecia. El rol del actor en crisis de moribundia, otro personaje devastado de Philip Roth aquí el de La humillación, era un todo o nada, un ejercicio en el alambre. Y de él surge, tras una década olvidable, un Pacino colosal. Estreno en la segunda mitad de 2015 (siempre que los Oscar no la reclamen antes).

Perdida

De cómo David Fincher es, hoy, el único cineasta capaz de tomar el relevo de Brian de Palma. Aún al alcance en cines, mejor espérense a la V.O. cuando la editen en marzo.

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