El agente 007 fue creado en Portugal

Ian Fleming imaginó al espía en 1941 en Estoril y no en Mónaco, como se creía


Cuando se cumple medio siglo de la muerte de Ian Fleming y se rueda la última película de la serie del agente James Bond, que ha entretenido durante décadas en la pantalla grande a diferentes generaciones de todo el mundo, parece cada vez más evidente que fue en Estoril, y no en Mónaco, donde el escritor se inspiró para construir al personaje que lo hizo mundialmente famoso.

Se sabe que Ian Fleming llegó a Portugal en 1941, en plena Segunda Guerra Mundial. Pocos días después, se instaló en el lujoso Hotel Palacio de Estoril, como se puede comprobar en el boletín de alojamiento de dicho establecimiento, conservado en el Archivo Histórico de Cascais.

Fleming fue destinado a tierras lusas como funcionario de los servicios británicos de inteligencia naval. El escritor inglés formaba parte de la comitiva de sir John Godfrey que sentó su cuartel general en dicho hotel, todavía hoy en funcionamiento. Allí convivió con misteriosos personajes, de ambos bandos de la contienda bélica, que se instalaron en Lisboa y en sus alrededores entre 1940 y 1945, convirtiendo la capital portuguesa en la cuna mundial del espionaje. Muchas de esas personas, que ocultaban su verdadera identidad, vivían su día a día en Estoril conspirando, apostando su dinero en el casino y disfrutando de una vida de lujo y traiciones en «la Riviera portuguesa».

«Es más que factible que a Fleming, en este contexto de intrigas, se le ocurriera un día, por casualidad, crear a James Bond», declara a La Voz el gerente del Hotel Palacio, Francisco de Barros. En la primera novela de éxito del autor Casino Royal se destaca que Bond nació en 1920. «Una edad muy parecida a la del propio escritor», dice De Barros, «quien pudo haber modificado algunos ingredientes de su vida real para escribir la novela que le daría el salto hacia la fama». Aunque, «si bien es cierto -continúa-, que en Casino Royal, no se habla de Estoril, sino de Mónaco y la trama no se sitúa entre 1939 y 1945 sino años después, en plena guerra fría».

A finales de los años 60 del siglo pasado, recuerda De Barros, «se rodó en Estoril Al servicio de su majestad, una de las películas de la serie 007». Es por ello, dice de Barros, «que aunque la acción del libro acontece en Suiza, y no en Portugal, son muchos los admiradores de James Bond que, todavía hoy, llegan a nuestro hotel y nos preguntan por él».

El famoso espía Popov

Al creador de 007 le gustaba beber casi a diario un Martini y acercarse al Casino de Estoril, situado junto al Hotel Palacio. Faltaba muy poco para que las tropas de Hitler invadiesen Rusia y era prioritario para los aliados acercarse a los países del Este. Fue precisamente en el Casino, según algunos medios de comunicación lusos, donde conoció al famoso espía serbio Dusko Popov, un hombre atractivo con gran éxito entre las damas. Se barajan dos versiones. La primera, que Fleming se encontró por primera vez con el agente secreto serbio apostando más de 40.000 dólares para despistar a un enemigo.

La segunda, que el escritor inglés tenía como misión sobornar a Popov, pero que perdió el dinero jugando en el casino. Lo que no deja lugar a dudas es que tanto el Casino de Estoril, como el Hotel Palacio, con los variopintos personajes que por él pasaron, dieron a Ian Fleming múltiples ideas para construir a Bond y a sus enemigos.

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