Darío Villanueva aboga por flexibilizar la gestión de los recursos de la RAE

Gracia Novás REDACCIÓN / LA VOZ

CULTURA

El filólogo vilalbés logró 28 de los 35 votos en juego en el pleno de la Academia y el 8 de enero tomará posesión de su cargo como director en relevo de Blecua

12 dic 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

La cosa quedó meridianamente clara ya a media mañana de ayer. No habría disputa. El director saliente de la Real Academia Española (RAE), José Manuel Blecua, anunció en Valladolid en el foro Futuro en Español que esta era su «última actuación» como responsable máximo de la institución. Estaba entregándole el sillón de mando a Darío Villanueva, quien en los últimos días se había ido posicionando como aspirante tácito, ya que aquí no es posible hacer oficialmente campaña electoral. No muy lejos de las nueve de la noche el pronóstico quedó corroborado: reunido el plenario, a quien Blecua confirmó enseguida lo dicho por la mañana, su deseo de no continuar, de no presentarse a la reelección, Villanueva obtuvo 28 apoyos (más cuatro votos en blanco, uno para Blecua, uno para Álvarez de Miranda y otro nulo). Cuando los ecos de la celebración de los 300 años de historia de la Academia aún no se han apagado, el filólogo lucense -que, por cierto, coordinó los fastos- se convertirá en su director número 30 (un listado que inauguró allá por 1713 Juan Manuel Fernández Pacheco, fundador de la institución). Villanueva -que ya había concurrido en el 2010 y había perdido con Blecua- tomará posesión en el pleno del próximo 8 de enero.

Otro gallego, y también profesor en la Facultade de Filoloxía da Universidade de Santiago, Guillermo Rojo (A Coruña, 1947), lo acompañará en la dirección de la RAE en el puesto de tesorero, un cargo que promete emociones visto cómo se ha disparado la deuda de la Academia y las dificultades financieras que atraviesa debido a la crisis en la venta de publicaciones y al recorte de la aportación estatal, que ha caído en un 60% en el último lustro. La gestión económica ha perjudicado gravemente el mandato de Blecua, que ha recibido muchas críticas por no haber adoptado una posición más firme ante el Gobierno de Rajoy y haber exigido que este interviniese para salvaguardar el futuro de una casa cuyo objetivo es cuidar el prestigio de una lengua con 500 millones de hablantes.

Para superar la crisis, el nuevo equipo ya maneja un plan estratégico pensado para actuar en cuatro años y estabilizar los presupuestos con medidas innovadoras que contemplan la creación de una sociedad de gestión que iniciará de inmediato su actividad y que flexibilizará la administración de recursos, «sin desvirtuar la naturaleza de la RAE».