El plagio, un habitual en la historia de la música

Shakira solo es la última de una larga lista de sospechosas «copias» en las que también han caído numerosos artistas de fama internacional como Julio Iglesias, Michael Jackson o Madonna


María Roldán | EFE

Shakira ha entrado en la lista negra de la industria de la música. La cantante colombiana ha afrontado el primer fallo de un juez de Nueva York que ha entendido que Loca es un plagio de Loca con su tíguere, compuesta en 1998 por Ramón Arias Vásquez. Sin embargo, la artista no es, ni mucho menos, la en la historia de esta industria en que el que se copia una canción, una imitación muchas veces justificada como un homenaje a la música original.

Luis Miguel fue encontrado culpable de plagio junto al compositor español Juan Carlos Calderón y la discográfica Warner Music México. En su caso, aseguraron que emplearon el tema Siento nuestro aliento, de Marcos Lifshitz, para crear el éxito Amarte es un placer.

El español Julio Iglesias estuvo a punto de perder en 1996 una de sus múltiples propiedades por culpa de una de sus baladas, Morriñas. En un principio se negó a pagar una indemnización de 352.542 dólares al compositor Norberto Moreno, que le reclamó la autoría de la canción.

En 2001, Michael Jackson fue absuelto de la acusación de plagiar a Al Bano tras ocho años de litigios, pero seis años más tarde, un tribunal de Bruselas dictaminó que You are not alone, firmada por Jackson y R. Kelly en 1996, era una copia de If we can start all over, de los belgas Danny y Eddy Van Passe. Se ponía así fin a doce años de disputas en los juzgados.

Otra cantante que ha incurrido en los homenajes artísticos al autor original es Madonna. Un tribunal de Bélgica encontró muchas similitudes entre el Frozen de la diva y Ma vie fout le camp, de Salvatore Acquaviva, que hace 19 años decidió prohibir la venta y emisión en dicho país del popular tema de la reina del pop.

El mítico Stairway to Heaven de Led Zeppelin también contó con su trozo del pastel cuando este mismo año el bajista y miembro fundador de la banda estadounidense Spirit, Mark Andes, demandó por plagio al grupo británico. Según sus argumentos, los acordes de guitarra del inicio de este éxito están más que inspirados en su canción Taurus. En su caso, lo único que buscaba era que su nombre apareciera como autor su compañero de banda Randy California en la próxima reedición del álbum Led Zeppelin IV

Ni siquiera la meca del cine se salva de esta ola inspiradora, y la Academia de Hollywood premió a la banda sonora de la cinta El cartero, firmada por Luis Bacalov, en la que se incluían a lo largo de su metraje fragmentos del tango Madreselva como parte relevante de la trama. Bacalov se adjudicó la composición, hecho que también arrastró ante el juez al director de la película, Michael Radford, y a los productores de la misma.

La legislación establece un mínimo de entre 3 y 8 compases repetidos para considerar una canción plago en función del país, una cifra que se le quedó corta al O Careta de Roberto Carlos, que según la sentencia de plagio que recayó sobre él y Erasmo Carlos, copió hasta 12 de Locuras de amor, de Sabastiao Braga.

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