Julieta Venegas juega al despiste

La cantante mexicana, que será mañana la estrella de la Festa do Albariño de Cambados, da una nueva vuelta de tuerca a su trayectoria musical. Su pop coquetea ahora con la electrónica y sus letras ahondan en el intimismo


Cuando Julieta Venegas tituló como Otra cosa su disco del 2010 quizá estaba ya lanzando una advertencia o una cierta premonición. Porque eso es precisamente, otra cosa, lo que ha hecho, tres años después, en su nuevo disco Los momentos. Algo totalmente diferente a lo que nos tenía acostumbrados. En su concepto, en su puesta en escena e incluso en su estética.

Para entenderlo basta con echar un vistazo a la minimalista imagen de su carátula -obra del ilustrador de The New York Times, Richard Haines- o escuchar las primeras frases de la canción que abre el disco. «Hoy por primera vez veo con claridad, algo ha limpiado mi ventana. Hoy puedo confiar un poco más en lo que siento», canta Julieta Venegas con su inconfundible voz antes de que empiece a sonar una caja de ritmos y las novedosas y casi omnipresentes texturas sonoras que conforman la principal novedad del nuevo trabajo de la mexicana.

Julieta deja en un segundo plano sus raíces y su componente de mestizaje para coquetear sin complejos con el pop electrónico y atmósferas ambientales mucho más oscuras y profundas. Tanto es así que escuchando los primeros acordes de temas como No creí o Nada importante uno tiene que volver la mirada al iPod para comprobar que no ha saltado por azar alguna canción de Fangoria. Evidentemente, en cuanto aparece la dulzura no perdida de la voz de Julieta, se deshace el entuerto. Pero la duda aslta de nuevo en cuanto suena Te vi, un tema ochentero de lo más bailable que firmarían sin rubor los mismísimos OBK.

No quiso Julieta Venegas contestar a este cronista si en esta pirueta estilística y conceptual tuvo algo que ver su comentado paso por el festival de Benicàssim. Lo que sí aseveró es que «cuando compongo no pienso realmente si mis canciones van dirigidas a un mercado u a otro o si son o no comerciales. Sencillamente es lo que me sale es esos momentos».

La artista mexicana reconoce que Los momentos es un disco que necesitaba hacer, en todo sentido, por las historias que cuenta y por hacia donde las lleva musicalmente. «Algo cambió en mí, algo me pedía otros sonidos, otras historias, otra dirección».

Julieta Venegas llega mañana a Cambados para ofrecer seis conciertos en España antes de dar de nuevo el salto hacia México y Estados Unidos. Conciertos en los que, según explica, «presentamos una gran parte de las canciones de Los momentos pero en el que también están los éxitos de siempre».

Julieta juega al despiste, a la dama de las mil caras. La del trazo débil de la portada del disco. O la recargada Julieta azteca de las fotos de promoción. ¿Cuál será su siguiente reencarnación? ¿Una remezcla para las pistas de baile? Apuesten por eso.

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