Alejandro Sanz regresa a su «ciudad talismán»

María Vidal Míguez
María Vidal A CORUÑA / LA VOZ

CULTURA

El madrileño vuelve a Galicia para presentar su nuevo trabajo «La Música no se toca». Un espectáculo que incluye un escenario tridimensional en el que interactúan público, cancione sy músicos. El cantante ha adelantado que trae un repertorio para todos los gustos

14 jun 2013 . Actualizado a las 12:36 h.

Es el hijo de Cádiz y Moratalaz más conocido del mundo. Vende millones de discos, acumula premios y suma miles de seguidores en las redes sociales. Alejandro Sánchez Pizarro o Alejandro Sanz (Madrid, 1968) va y viene de Madrid a Miami para ofrecer al público sus letras de amor y desamor. Ahora regresa a los escenarios para pedir que no le toquen la música. Su nuevo disco, La Música no se toca, ha cosechado importantes cifras de venta. Después de más de 20 años de carrera, este joven al que su madre iba a apuntar a kárate, pero como estaba cerrado el centro lo apuntó en clases de guitarra, se ha ganado a pulso el respeto del público y de la crítica. Nonito Pereira, periodista musical, lo califica como el segundo Julio Iglesias. Precisamente, el espectáculo de la gira de presentación de El tren de los momentos recordó en parte a los del otro madrileño internacional. Escenario descomunal, una banda extraordinaria, voces femeninas de tronío en los coros, espectacular despliegue de luz y sonido... Como ya se había visto antes a Julio Iglesias en el Coliseo.

Pereira destaca la gran formación de Sanz y asegura que su tercer trabajo supuso un punto de inflexión en su carrera. «Es una persona muy ligada a la música, incluso antes de saborear el triunfo. Su tercer disco, Básico, le cambió su carrera musical. Buscó más el estilo de la balada italiana y tiró hacia adelante. Está muy preparado musicalmente, se ve que no es producto de un concurso que se agota con el segundo o tercer disco».

Fue distinguido con la medalla al mérito de Bellas de Artes y la Casa Blanca le reconoció su aportación a la música latina. La lista de premios y reconocimientos es numerosa, pero sin duda el último homenaje ha sido el más especial. La ciudad de Los Ángeles declaró el 30 de abril como el día de Alejandro Sanz, un gesto que el artista recibió con mucho orgullo y cariño aunque no pudo evitar echar de menos a su madre, fallecida hace un año. «Es muy curioso, sobre todo en Los Ángeles, donde hay tantísimas estrellas, tanta gente a la que darle días. Es algo que recibo con mucho orgullo y cariño, aunque me hubiera gustado que mi madre viviera, porque le habría encantado comentarlo con sus amigas y presumir», declaró Sanz a la agencia Efe durante la presentación de la gira en Madrid. Dice Sanz, que lleva sangre gallega en las venas (su abuelo Sánchez era de Santiago), que tratará de «hacer un repertorio que satisfaga más o menos las expectativas de todo el mundo», aunque siempre haya alguien que eche de menos una canción concreta.