Cien mañanitas para Chonchiña

Monica López Torres
mónica Torres TUI / LA VOZ

CULTURA

Ascensión Concheiro y Paco Comesaña, en una foto del año 1948.
Ascensión Concheiro y Paco Comesaña, en una foto del año 1948.

Ascensión Concheiro, la mujer en la que se inspiró Rivas para «O lapis do carpinteiro», festejó en México su centenario y su debut literario

03 may 2013 . Actualizado a las 10:14 h.

Ochenta personas entonaron ayer en México Las Mañanitas del Rey David para Ascensión Concheiro, la mujer que enamoró al doctor Francisco Comesaña y cuyo romance inspiró inspiró O lapis do carpinteiro, de Manuel Rivas, la obra más vendida y traducida de la literatura gallega.

Más de una treintena de gallegos formaban parte del selecto grupo que tuvo la oportunidad de compartir «el momento más entrañable de mi vida». Con estas palabras resumía Chonchiña sus sentimientos tras varias horas de fiesta. Un encuentro que organizó la familia con motivo de sus primeros cien años y en el que la protagonista acabó firmando autógrafos. Chonchiña escribió personalmente las dedicatorias del libro que ha editado su familia para los más allegados y que recoge sus anotaciones durante los últimos cinco años que residió en Tui, hasta el 2011. «Es el testimonio de la valentía y la ternura que hacen falta para vivir cien años; haberlo escrito la ha hecho inmortal», señala su hija María de los Ángeles Comesaña, la promotora de la fiesta.

Estuvieron todos los que son, aseguró la homenajeada, porque también se recuperó la memoria de los dos hombres de su vida. El de su marido y el de su hijo, el gran violinista Francisco Comesaña, que antes de irse para siempre, en el 2011, le regaló a su madre un cuaderno. Fue en esa libreta en la que Chonchiña anotó sus pensamientos durante largas tardes en la casa familiar del barrio tudense de San Bartolomé. Son ahora una autobiografía, exclusiva para la familia que arranca en su Ordes natal el 1 de mayo de 1943. Allí, comienza su relato recordando su preocupación siendo niña de que su padre estuviera solo en el camposanto que se había inaugurado.