La cultura de base sostiene el pulso creativo de Galicia en plena crisis

La comunidad, sexta de España en calidad e innovación, según un estudio


redacción / la voz

Por segundo año consecutivo, Galicia ha alcanzado el sexto puesto en el barómetro que elabora el Observatorio de la Cultura, y que valora tanto la calidad en este ámbito como la innovación, concepto en el que la cultura gallega también se coloca en la sexta posición de una lista que encabezan Madrid, Cataluña y País Vasco, seguidos de Andalucía y la Comunidad Valenciana. El Observatorio es una iniciativa de la Fundación Contemporánea y sus informes se elaboran a partir de una consulta semestral a un panel formado por profesionales de la cultura, desde directores de museo a galeristas, gestores, editores, escritores, arquitectos, artistas, representantes del mundo de la escena y de la administración.

El director de la fundación, Alberto Fesser, recuerda que Galicia ha escalado puestos en el barómetro del Observatorio y que su sexto lugar se debe a dos factores. Por un lado, a que lo que denomina «pérdida de la biodiversidad cultural» ha sido menor en la comunidad que en otras que dependen de la actividad de grandes ciudades y, por otro, al trabajo de base en el campo de la cultura. «Da la sensación de que en Galicia se están haciendo muchas cosas pequeñas, pero muy interesantes, y cuya suma es muy valiosa», considera. Fesser extrae una «lectura muy positiva» de este fenómeno, que contrapone con autonomías vecinas como Asturias o Castilla y León, con un peso cultural demasiado dependiente de la Laboral, el Centro Niemeyer o el Musac leonés. «Si su repercusión baja, también lo hacen sus comunidades. En cambio Galicia se valora como una tierra donde se hacen cosas de forma muy repartida, no con solo una o dos instituciones de referencia», concluye.

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