«Soy un acariciador de obsesiones»


a coruñA / LA VOZredacción / LA VOZ

Es impronunciable. Lo reconocen los responsables del Museo de Arte Contemporáneo de Gas Natural Fenosa (Macuf), aludiendo a la muestra que se inaugura a las 20.00 horas de hoy: «El título, verdaderamente impronunciable, de la exposición Verblendungszusammenhang [concatenación del cegamiento] es un término que emplea Adorno». El autor de las obras expuestas es Bernardí Roig (Mallorca, 1965) con el blanco, la luz y la mirada como líneas de su discurso expositivo.

-¿Es una retrospectiva?

-No, aquí hay una selección de 18 años de trabajo, de obras vinculadas a una problemática sobre el hecho de mirar. Es acronológica porque hay saltos de cinco años en los que no hay nada. Aprovechando la posibilidad de intervención del espacio aquí hay una selección de obras: televisores, vídeos, instalaciones, moldes de figuras como mi padre.

-Aquí no hay cuadros, ¿por qué se define como pintor?

-La problemática de la pintura es crear imágenes, somos hijos de esa idea. Según Plinio el Viejo, la primera imagen es la proyección de una sombra en la pared. Es como el nacimiento de la pintura, como la presencia de una ausencia. Todo esto nace de las fisuras del cuadro negro de Malevich: ese icono moderno se craquela y a partir de ahí construyo todo mi imaginario que hago transitar en todos los soportes, en todos los miedos, en todas las fobias y obsesiones. Soy un acariciador de obsesiones, sobre todo de las mías.

-¿Por qué habla de las víctimas de un cuadro?

-Un cuadro es una imagen que produce víctimas, uno que mira no es el mismo que después de mirar. El ojo es la herida más profunda del cuerpo.

-¿Y su interés por la soledad?

-La soledad es la antesala de la muerte, nadie quiere estar solo, todos queremos comunicar.

bernardí Roig artista multidisciplinar

Para celebrar sus veinte años sobre los escenarios, The Diamond Dogs han publicado un disco y DVD especiales y se han embarcado en una gira que los trae mañana a Santiago, dentro del Compostela Rock (Sala Capitol, 21.00 horas). Su teclista Henrik Widen, conocido como Duke of Honk, desgrana los secretos de los reyes suecos del boogie.

-¿Por qué cree que ha durado ya veinte años en la escena rock?

-Los amigos que han desfilado por el grupo a lo largo de estos años probablemente tienen algunas cosas en común, como que son tipos bastante impulsivos con una mentalidad independiente, no han hecho nada más con su vida que tocar música, no han tenido otro trabajo más que tocar música y, con la excepción de las chicas, en lo único que han pensado es el rock?n?roll. Así que no aventuro demasiado si digo que esas son las razones por las que seguimos en el grupo y no hay nada que nos haga pensar que no nos sigamos dedicando a esto.

-Hay quien sostiene que son la mejor banda del mundo de «boogie». ¿Cómo explica qué es y por qué son los mejores?

-Hard boogie rock es una destilación de lo que salió de los dedos de Jerry Lee Lewis: él fue el primer roquero fuerte que vio el mundo y siempre hemos construido nuestra música a partir de ahí. Muchas bandas desde la década de los sesenta han refinado el boogie hasta convertirlo en una auténtica fortaleza, y nosotros somos uno de esos grupos, aunque todavía somos bastante jóvenes, ¿eh?

-¿Qué clase de música escribe?

-En este último disco nos hemos centrado en hablar de situaciones, de estar con los amigos y montar unas buenas fiestas rock (bueno, en realidad, de lo que hemos hablado siempre). Y de lo divertido que es tocar con tus colegas de siempre. Después de veinte años creo que hemos encontrado el sonido crudo y cálido que siempre hemos buscado, el alma de un grupo en movimiento y en armonía. Lo hemos grabado en los últimos cuatro años y ha colaborado gente muy especial para nosotros. Cuando grabamos el anterior, The Grit & The Very Soul, resultó ser un álbum muy acústico, con un toque folk, así que reservamos algunas de las canciones boogie para este trabajo. Es muy especial para nosotros, porque casi todos los componentes anteriores (Stefan Björk, Jesper Karlsson, Robert Strings y los demás) se unieron a nosotros en el estudio para celebrar el veinte aniversario de los Diamond Dogs, además de músicos amigos de otras bandas.

-¿Cuáles son sus influencias?

-Podría responder que el rock anterior a 1974, pero sería la respuesta de un vago. Del otro lado del Atlántico mis favoritos son Mountain, Steppenwolf, The Doors, J. Geils Band, Hendrix y Lou Reed, y de este lado, Beatles, Faces, Stones, Sabbath, Lizzy y Mott the Hoople, entre muchos otros.

-¿Qué cambios ha experimentado en los últimos 20 años?

-Como cada año hemos hecho lo mismo no hemos estado muy pendientes de las modas. Por ejemplo, yo no me enteré de la escena grunge cuando ocurrió. Tampoco siento ningún interés por lo que veo en la tele.

-¿Qué esperan del futuro?

-Lo mismo que todos, supongo: seguir juntos, estar cerca de nuestra familia y amigos, y vivir vidas de aventura, con sorpresas a la vuelta de cada esquina.

-Han tocado en muchos sitios. ¿Dónde está su mejor público?

-[Ríe] ¡Ya sabe la respuesta! ¡El público español es excepcional!

-¿Qué esperan de su visita a España?

-Eso es lo hermoso de España, que no sabes qué esperar.

henrik widen teclista de the diamond dogs

«Lo hermoso de España es que nunca sabes qué esperar. El público es excepcional»

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos

«Soy un acariciador de obsesiones»