La muestra «Los ritmos del cómic» explora la relación entre el jazz y las viñetas

El ritmo norteamericano y el arte secuencial nacieron de forma casi paralela a finales del siglo XIX.


Paradójica pero real, la relación entre el silente cómic y la música es muy estrecha. Desde su creación, las viñetas se han fijado en la música popular, y viceversa, un vínculo visible en una muestra que exhibe el Salón del Cómic de Barcelona, reflejo de ese enamoramiento, pero también de algún que otro «robo».

«Los ritmos del cómic» es el título de esta exposición que trata de explorar la relación de dos disciplinas artísticas, el jazz y el arte secuencial, que nacieron de forma casi paralela a finales del siglo XIX «pero que se han ido entrecruzando en los últimos cien años y lo que aquí queremos demostrar son esas interferencias mutuas», explica el comisario de la muestra, Miquel Jurado.

El jazz, semilla de las corrientes musicales actuales, comenzaba a surgir en el sur de EE.UU. casi al mismo tiempo que los diarios empezaban a publicar sus primeras viñetas, una coincidencia generacional que hizo imposible que sus caminos no se cruzaran.

La exposición, que incluye decenas de obras originales, ocupa varios espacios, el primero de ellos dedicado a los «clásicos» del cómic, como Crazy Cat, Rip Kirby o El Príncipe Valiente, en cuyas viñetas la música aparecía como un elemento cotidiano, para desgracia incluso de sus personajes, como bien sufrieron Tintin y el Capitán Haddock, los gorgoritos de Bianca Castafiore, o Asterix y los cánticos del bardo Asurancetúrix.

A partir de los años 60, la música se convierte en parte esencial de la historia. Los autores, especialmente los del underground norteamericano, comienzan a hacer del jazz, el rock y la psicodelia un hilo argumental. La afición del rastreo que Robert Crumb hacía en las cubetas de discos de música sureña han llenado muchas brillantes páginas de su carrera.

Años más tarde, otros autores vieron que la vida de los músicos ofrecía un filón argumental del que sacar contundentes historias. Jonny Cash, Elvis Presley, Duke Ellington, Jimi Hendrix, Kurt Cobain o la excepcional que José Muñoz y Carlos Sampaio dedicaron a la trágica existencia de Billie Holiday ejemplifican esa devoción.

La comunión música-cómic ha tenido su cumbre en las portadas de discos que las productoras han encargado a los dibujantes, un campo que se inició en EE.UU. pero que se extendió rápidamente a otros países, incluida España, en versiones menos sofisticadas, excepto casos puntuales, como la que Max ha hecho recientemente para Los Planetas.

En 1956, Al Cap crea la primera portada con un personaje de cómic para Li¡l Abner. Una vez que la puerta estaba abierta, las peticiones se multiplicaron, con mayor o menor fortuna.

En el lado positivo está el trabajo que Crumb hizo para el Cheap Thrills de Janis Joplin o el de Moebius para Are You Experienced? de Jimmy Hendrix. En lado oscuro, mejor no prestar mucha atención a la utilización que algunas bandas y artistas hicieron de personajes como Garfield, Tarzán, Spiderman o la «sexi» camiseta con la «S» de Superman que llevaba Barbra Streisand en el disco homónimo.

La exposición recoge una muestra de esas portadas, pero también numerosos originales. Entre ellos, el «expolio» que Lou Reed hizo de un dibujo de Nazario para su doble disco Take no prisioners. «Más que apropiación indebida aquello fue un robo a mano armada.A Reed le gustó tanto el dibujo que Nazario había hecho en 1976 para la revista Rock Comics que decidió plagiarlo, sin pedir ni permisos ni pagar nada, ni poner su nombre. Primero, Nazario se sorprendió y luego se enfadó mucho y el juicio duró 21 años, hasta que el juez dejó claro el plagio», explica Miquel Jurado sobre este caso, que reportó poco dinero al creador de Anarcoma. El disco sigue apareciendo hoy en día sin el nombre de Nazario.

Como actividad paralela a esta exposición, el Salón del Cómic de Barcelona, una de las principales citas del sector, que estará abierta hasta el domingo, ha programado una serie de conciertos, entre ellos los de Rumba Tarumba, este viernes; Pepe Camacho y Muñeca de Trapo, sábado; o Sidonie, domingo.

Para hoy también está programada la actuación del dibujante Guillaume Trouillard, que realizará un «concierto de dibujos» acompañado de su hermano Antoine a la guitarra, las 18.30.

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