Astérix y Obélix celebran sus bodas de oro con una aventura inédita

Tomás García Yebra

CULTURA

El álbum conmemorativo de los héroes galos sale a la venta este jueves en las cuatro lenguas oficiales.

21 oct 2009 . Actualizado a las 21:23 h.

Han pasado cincuenta años y todos los habitantes de la irreductible aldea gala han envejecido. A quienes más se les nota son a Astérix y a Obélix. La bella Clarabella, en cambio, sigue tan bella como siempre. Obélix se queja ante el dibujante Uderzo y le exige explicaciones. Pregunta por qué tiene que envejecer.

Así, con su pachorra habitual, se expresa el grandullón y comilón personaje en el álbum conmemorativo El aniversario de Astérix y Obélix. El libro de Oro (Salvat), que sale a la venta este jueves al precio de 12 euros. La editorial ha lanzado 300.000 ejemplares en las cuatro lenguas oficiales: castellano, catalán, euskera y gallego.

«Al ver tan viejecitos a Astérix y Obélix me da el pálpito de que Uderzo da por concluido un ciclo; es una intuición, pero creo que es una despedida», dijo el traductor Xavier Senin.

Albert Uderzo, quien a sus 82 años sigue al pie del cañón, firma los dibujos de una aventura que tiene viñetas retrospectivas y guiños a anteriores historietas. Los bocadillos y el guión pertenecen a varias manos, pero hay un texto inédito de René Goscinny (falleció en 1977) intercalado en medio del álbum.

Astérix y Obélix nacieron el mismo el día, el 29 de octubre de 1959, en el primer número de la revista Pilote. Cincuenta años después de Astérix el galo aparece la entrega número 37 de una serie que se ha traducido a 107 lenguas y de la que se han vendido más de 350.000.000 de ejemplares. España ha contribuido con más de dos millones de copias en los últimos ocho años.

Adaptaciones

«En esta nueva aventura hay piratas, legionarios romanos y también personajes ilustres, como Julio César y Cleopatra», explicó Senin. En la versión española se han tenido que adaptar varios nombres propios, pues «los conocían en Francia, pero no en España», precisó el traductor. «Uno de ellos era un cantante y decidimos que fuese Juan Pardo; también quisimos introducir a Chiquito de la Calzada, pero los editores franceses nos lo prohibieron, decían que era rebajar demasiado el nivel».

Tras el éxito de Astérix el galo aparecieron La hoz de oro, Astérix y los godos y Astérix gladiador, con un éxito cada vez más creciente.

De cuando en cuando, el ingenio de Goscinny se dedicaba a parodiar -con delicioso humor- la idiosincrasia de algunos países. Así nacieron Astérix en Bretaña (sátira impagable del carácter inglés), Astérix en Helvecia, Astérix en la India o Astérix en Hispania, con aquel Sopalajo de Arriérez y Torrezno, jefe de un poblado cuyo hijo, Pepe, es raptado por los romanos y conducido a la Galia. Astérix y Obélix de encargaran de devolverle a su hogar. «Conozco a un historiador que dice que con las aventuras de estas personajes se aprende más geografía y más historia que con muchos de los libros que han escrito sus colegas», comentó el traductor.