Coldplay, Grammy a la mejor canción del año

EFE

CULTURA

El tándem formado por Robert Plant y Alison Krauss se convirtió en la gran sorpresa de los premios al hacerse con cinco gramófonos dorados.

09 feb 2009 . Actualizado a las 17:45 h.

El tándem formado por Robert Plant, ex componente de Led Zeppelin, y la cantante de bluegrass Alison Krauss, se convirtió hoy en la gran sorpresa de la 51 edición de los premios Grammy, al hacerse con cinco gramófonos dorados.

Su álbum conjunto, «Raising Sand», se llevó los galardones al disco del año, al disco de folk contemporáneo, a la grabación del año, por el tema «Please Read the Letter», a la mejor colaboración vocal country, por «Killing the Blues», y a la mejor colaboración pop con letra, por «Rich Woman».

El rapero estadounidense Lil Wayne, que partía como favorito con ocho candidaturas, se alzó con cuatro premios: mejor álbum de rap, por «Tha Carter III»; mejor actuación individual de rap, por el tema «A Milli»; mejor canción rap, por «Lollipop»; y mejor colaboración rap, por «Swagga Like Us».

Además, la banda británica Coldplay se apuntó tres premios: mejor canción del año, por «Viva la Vida»; mejor álbum de rock, por «Viva la Vida or Death and All His Friends»; y mejor actuación vocal pop de dúo o grupo, también por el tema «Viva la Vida».

Todo ello en una gala demasiado larga -tres horas y media para entregar diez estatuillas- cuya primera actuación corrió a cargo de los irlandeses U2, que aunque no aspiraban a ningún premio, presentaron en directo «Get On Your Boots», el primer sencillo de su nuevo disco, «No Line On the Horizon».

Bono, líder de la banda, dio paso a Whitney Houston, que a su vez presentó el Grammy al mejor álbum de R&B, que fue a parar a manos de Jennifer Hudson, quien dedicó el Grammy a su familia «en el cielo» y a quienes la acompañaban «aquí hoy».

La madre, el hermano y el sobrino de Hudson fueron asesinados en octubre de 2008 presuntamente por el cuñado de la artista, William Balfour. Poco después, Hudson recibió una ovación cerrada del público, puesto en pie, tras la interpretación del tema «You Pulled Me Through».

La gala, no obstante, se vio empañada por la inesperada ausencia de Rihanna, reemplazada sobre el escenario por la colaboración entre Al Green, Justin Timberlake y Boyz II Men, y de su pareja, Chris Brown, a causa de un episodio de violencia doméstica, según el rotativo Los Angeles Times, algo no confirmado por la Academia.

Sin tiempo para las especulaciones, los componentes de Coldplay, ataviados con trajes parecidos a los que vestían los Beatles en la portada del disco «Sgt. Pepper's Lonely Heart's Club Band», recogían el premio a la mejor canción del año, por «Viva la Vida».

Esa canción fue objeto de una demanda a cargo del guitarrista estadounidense Joe Satriani, por el supuesto plagio de «porciones sustanciales y originales» de su canción «If I Could Fly». La banda británica, al recoger el Grammy y en alusión a esa polémica, se disculpó por «copiar» la vestimenta de la mítica banda de Liverpool.

La gala prosiguió con el toque adolescente ofrecido por Taylor Swift y Miley Cyrus, que cantaron el tema «Fifteen», y la aparición de los Jonas Brothers, en una curiosa colaboración con Stevie Wonder durante las canciones «Burnin Up» y «Superstition»

Los Grammy contaron con cierto componente reivindicativo, en momentos como el grito del presentador de televisión Craig Ferguson («¡Las lesbianas molan mogollón!») antes de presentar a una afrutada Katy Perry y su éxito «I Kissed a Girl», o la actuación conjunta del «Rat Pack negro».

Esa colaboración, formada por la embarazadísima M.I.A.-cuyo parto estaba previsto para hoy-, T.I., Jay-Z, Lil Wayne y Kanye West, en «Swagga Like Us», resultó todo un grito en pos de la igualdad, así como el homenaje a Four Tops, con la aparición de Smokey Robinson.

Uno de los momentos más vibrantes de la gala lo protagonizó Sir Paul McCartney, bajo en ristre, quien le dio el toque Beatle a la gala con «I Saw Her Standing There», un tema grabado por la banda de Liverpool e incluido en el disco «Please Please Me», que contó hoy con la ayuda de Dave Grohl, rememorando su etapa en Nirvana a la batería.

Justo después la actriz Gwyneth Paltrow, bajo la atenta mirada de su esposo, Chris Martin, introdujo a los británicos Radiohead -en su primera aparición en los Grammy-, que recreó el tema «15 Step» con ayuda de la banda de la Universidad de Carolina del Sur y con la intensidad propia del vocalista Thom Yorke.

La velada concluyó con la reaparición sobre el escenario de Stevie Wonder, que decidió echar el telón con un mensaje de amor: «All About the Love Again».