La burbuja de los festivales musicales también explota

Promotores de los principales eventos creen que este año se «resituará» el sector


Hoy en día, sería difícil identificar la localidad de Benicasim sin hablar de su festival de música. «La puso en el mapa», dice claramente su director ejecutivo, Pepe Corral, quien destaca que en estos momentos se trata del cuarto evento cultural de la Comunidad Valenciana, por detrás de Las Fallas, Cheste y la fórmula 1, con unos beneficios que superan el 120% de la inversión que se realiza en cada edición.

Valorar la repercusión de estas citas musicales y la actual situación de las empresas que se dedican a este sector era el punto de partida del encuentro que esta semana reunió en Pontevedra a Corral, a Alberto Guijarro, del Primavera Sound de Barcelona; a Francisco del Castillo, del Festival Actual de Logroño; a Enrique Calabuig, de Greenspace y Día de la Música, y a Joaquín Martínez, de la productora La Fábrica de Chocolate.

Según las cifras aportadas en el debate, las industrias musicales suponen ahora mismo un 4% del PIB y emplean a más de un millón de trabajadores. Pero se trata de un sector que, a pesar de su reciente auge, todavía tiene muchas lagunas, como por ejemplo la falta de regulación o la desunión entre las principales promotoras, «que impiden que haya un interlocutor válido con la Administración» para evitar situaciones de «terrible competencia» con la empresa pública. Además, la sombra de la crisis también planea en un «año incierto», según Corral. «Hay que tener en cuenta -dijo- que la venta de discos ya no es la vía de ingresos para el artista, sino la música en vivo».

Para Alberto Guijarro, de Primavera Sound, y Pepe Corral, el 2008 fue el año de «la burbuja» en lo que se refiere a los festivales musicales. «Y este año será el del pinchazo -comentó Guijarro-. Pero todo se resituará y lo que tenemos que hacer es conseguir que haya una calidad en la música y en los eventos». Añadió que el 2008 «fue un año fatídico, porque no hubo festival que no perdiera dinero, pero este año resistirá quien haya podido tener el aguante y quien haya tenido el reconocimiento de que ha creado una marca, porque los festivales tienen que ser algo más que una relación de artistas».

Corral coincidió en que en España «no hay demanda para tanta oferta». «El 2008 fue una locura y nos perjudicó, pero también es algo positivo, porque se produce un crac, las cosas vuelven a su sitio; está quien tiene que estar y el que lo hace, lo hace mejor», apuntó.

En relación con Galicia, Joaquín Martínez, de La Fábrica de Chocolate, insistió en que estos festivales pueden mover otros sectores «e axudar a crear riqueza». Indicó que hay estudios que apuntan a que por cada euro invertido se recuperan tres, «e Galicia ten unha serie de potencialidades, como a gastronomía, as festas, que poden darlle un valor engadido».

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

La burbuja de los festivales musicales también explota