La talla sí importa

EFE

CULTURA

Las mujeres suelen decir en voz baja que el tamaño no importa, pero estos días ha llegado a las librerías «The Big Penis Book».

03 jun 2008 . Actualizado a las 16:33 h.

Las mujeres suelen decir en voz baja que el tamaño no importa, pero estos días ha llegado a las librerías, para animar la vista a todos aquellos que le echen una ojeada, o varias, «The Big Penis Book», que propugna la tesis de que la talla del pene sí que importa.

Este volumen, publicado por la editorial de arte Taschen, compila unas 400 fotografías -entre artísticas y pornográficas- que muestran una realidad que para la mayoría de las mujeres y gays se encuentra lejana: unos atributos varoniles con medidas a partir de bastante grande.

Y aunque «la mayoría de los hombres que posan no son profesionales», indicó en una entrevista con Efe la editora de los libros de «Sexo» de Taschen, Dian Hanson, éstos se desnudan para mostrar que rompen con la talla media y las estadísticas desde la misma portada.

Así, el libro comienza como un juego: si se le despoja del plástico de la portada se descubre que los calzoncillos del modelo se retiran también y «¡oh la la!» se ve otro panorama, ya que el hombre que posa está considerado el propietario «del pene más grande -11 pulgadas (27,94 centímetros)- de estos tiempos», afirmó Hanson.

El resto de las instantáneas fueron tomadas por fotógrafos no profesionales y «corresponden con el periodo de liberación sexual», de modelos no profesionales de los años 70 y 80, por lo que al ser «mas natural -según Hanson-» todo es «más espontáneo y está más cerca de las personas de la calle», es decir, de la vida cotidiana.

Los fotógrafos, seleccionados por la editora de Taschen, fueron «en un principio» los que «publicaban en revistas de sexo», donde «sorprendentemente encuentras fotos artísticas», según Hanson, aunque algunas parecen hechas por adolescentes al liberase en un viaje de estudios.

La idea que propugna Hanson es que «cuando un hombre tiene un pene muy grande quiere mostrarlo y que los demás lo miren», y de ahí que entre millones de fotografías de hombres dotados con estos atributos de grandes a supergrandes haya tenido que bucear en archivos para editar el libro, tarea que no la ha agotado.

«Realmente me divertí mucho en la edición de las fotografías» y «nunca me aburrí de ver este tipo de fotos», afirmó Hanson, mientras se reía con picardía, debido a que era «la primera vez que tenía que deliberar sobre fotos de hombres», y, en este caso, un tanto especiales, todo sea dicho.