Descubierto cuando usaba un detector en el área arqueológica de Bande

Jesús Manuel García

CULTURA

10 nov 2007 . Actualizado a las 02:01 h.

Un vecino del municipio ourensano de Ramirás fue sorprendido por agentes del Seprona realizando excavaciones furtivas valiéndose de un detector de metales. J. A. A. de 48 años estaba en las inmediaciones del gran campamento romano de Aquis Querquennis, en el municipio de Bande. Los agentes realizaron una investigación durante tres meses y varias acciones de vigilancia cerca de este yacimiento.

El pasado día 1, jornada festiva. Vieron que a las 18.00 horas se encontraba cerca del campamento militar romano este señor y le descubrieron el detector de metales más una pala. Comprobaron que carecía de cualquier permiso para llevar a cabo aquella tarea.

Esa tarde los agentes descubrieron que el señor tenía consigo tres piezas metálicas, una moneda y otros dos objetos desconocidos, de posible valor histórico. Le quitaron ese material y se redactó un acta de infracción y decomiso. El presunto rastreador furtivo de bienes arqueológicos se presentó en la mañana del día 2 de noviembre en el Cuartel de la Guardia Civil para entregar diversos objetos metálicos con restos de tierra, supuestamente fruto de las excavaciones ilegales.

La Guardia Civil dice que descubrió 140 catas o excavaciones furtivas de tamaños y profundidades distintas y que se han recuperado 66 piezas de metal que fueron puestas a disposición de la Dirección Xeral de Patrimonio de la Xunta para su estudio. Los agentes redactaron un acta por supuestas infracciones a la Lei do Patrimonio Cultural de Galicia, de 1995 y al decreto que regula la actividad arqueológica en esta comunidad autónoma.

El catedrático de Arquelogía Antonio Rodríguez Colmenero, responsable del proyecto arqueológico Aquis Querquennis, señaló que recibió el aviso de la Guardia Civil «pero el expolio no fue dentro del recinto del campamento, fe en alguna parte de los alrededores, no sabemos si afectó a la vecina Mansio o donde fue», explicó.

El informe del Seprona llegó ayer al Servicio Provincial de Arqueoloxía. Según sus responsables, el señor que utilizaba el detector fue descubierto a unos 400 metros del recinto militar romano. En la próxima semana comenzará la comprobación por los técnicos de Patrimonio, que analizarán la zona y los objetos incautados.

En Ourense hay una importante y discreta campaña de investigación contra detectores de metales en yacimientos arqueológicos.