El Congreso sobre Miguel Delibes «escarba» en las raíces de un escritor universal apegado a su tierra

El escritor destaca su empeño en «indagar en lo más recóndito del corazón humano».


¿Cómo es posible que un escritor haya conseguido la universalidad sin salir de su tierra? Esta es una las cuestiones planteadas en el Congreso Internacional sobre Miguel Delibes que se puso hoy en marcha en la Universidad de Valladolid con la presencia virtual del novelista español, que en la actualidad ostenta el privilegio de ser el más traducido en todo el mundo. El escritor destacó que para evitar el localismo se empeñó siempre en »indagar en lo más recóndito del corazón humano.

El autor, que no asistió al Paraninfo de la Universidad por problemas de salud -»a partir de cierta edad la salud, cuando se mueve, es inevitablemente a peor «intervino en el simposio a través de una videoconferencia. Delibes, que expresó su gratitud por el interés de los congresistas en »escarbar en mis raíces y reflexionar sobre mis constantes literarias», dejó en el ambiente análisis tan sensatos como conmovedores, sobre todo si se tienen en cuenta los 87 años que cumplirá el prosista este miércoles. «Esta aspiración entre lo local y lo universal nació conmigo con mi afán de trascender lo propio y darle un alcance universal, como insinué hace la friolera de treinta años», dijo Delibes, quien argumentó: «La universalidad del escritor debe manifestarse a través de un localismo sutilmente visto y estéticamente interpretado. No se trata , pues, de hacer costumbrismo, sino de imprimir a las costumbres categoría de hábitos seculares que definan la condición humana de un lugar del mundo determinado». Y apostilló su reflexión con una lacónica conclusión: «Don Quijote, por ejemplo, no puede ser inglés».

Desde que hace sesenta años escribiera 'La sombra del ciprés es alargada' el escritor vallisoletano se dio cuenta de que su tierra y la literatura iban a caminar imbricadas en un único objetivo: «Que Valladolid y Castilla constituirían la materia prima de mi obra». A pesar de las dificultades que existían entonces -y seguramente algunas siguen perviviendo- para que un escritor de provincias pudiera triunfar sin trasladarse a Madrid, Miguel Delibes comprometió su vida y sus letras en la región que le vio nacer. »Para ello procuré no quedarme en lo anecdótico, en lo meramente circunstancial, sin incluir lo general en lo personal, al hombre entre los hombres que me rodeaban; en una palabra, indagar en lo más recóndito del corazón humano para convertir esas costumbres en hábitos profundos y tradicionales; es decir, en una realidad inmediata«.

De esta forma, añadió, sus libros, desde el que consiguió ganar el Premio Nadal en 1947 hasta su último trabajo, 'El hereje', han «cruzado fronteras», se han traducido al inglés, japonés, ruso y numerosos idiomas y los leen personas de cualquier lugar y condición, pero precisó que «previamente han nacido en mi patria chica y en mi propia lengua».

Castellano de tierra adentro

Las primeras intervenciones elogiaron el compromiso de Miguel Delibes por elegir una opción que, arrancando de lo más próximo -su tierra, sus gentes y sus paisajes, sus pequeñas historias- trasciende las barreras culturales y nacionales y se alza en defensa de unos valores éticos. Tales principios encarnan lo más vivo de una tradición humanista sobre la que se apoya el proyecto ilustrado de Delibes.

El ministro de Cultura, César Antonio Molina, después de resaltar la sobriedad, intuición, estilismo y el talento creativo del protagonista del simposio, definió a Delibes como »el castellano de tierra adentro que ha sabido convertirse en un autor universal, capaz de conferir una proyección global a su defensa de los valores humanistas y del sentido ético de la dignidad del hombre y de la naturaleza. Un logro que se evidencia en sus más de veinte novelas, ensayos, relatos y escritos periodísticos que conforman su vasta obra literaria.

César Antonio Molina rememoró uno de los mensajes que defendió el autor de 'El Camino' cuando en 1975 se convirtió en académico de la Lengua: «Delibes proclamaba que un pueblo sin literatura es un pueblo mudo». De ahí surge la necesidad por conservar y promover la cultura. «Su otro gran estandarte -prosiguió- ha sido la batalla por la ética y la concordia en las relaciones entre el hombre y su entorno».

Precisamente, en la primera ponencia Víctor García de la Concha, director de la Real Academia Española, se sumergió en la obra 'Viejas historias de Castilla La Vieja' para resaltar la sabiduría de Miguel Delibes y sus lazos con el mundo rural. García de la Concha evocó las advertencias que ya entonces hizo el escritor vallisoletano sobre el desarraigo y el peligro de la destrucción de la naturaleza, circunstancias que propician que el hombre sufra la pérdida del paisaje no sólo como espacio físico sino como lugar de encuentro con nuestros orígenes.

Tras jornadas

Los elogios a la figura de Delibes se fundirán durante tres jornadas con análisis más técnicos sobre los fundamentos de su literatura. César Alonso, uno de los estudiosos del Premio Cervantes, dijo que de él aprendió que «hay que ser pesimistas de inteligencia y optimistas de voluntad». El Congreso Internacional pretende ofrecer un foro en el que destacados eruditos, profesores, hispanistas y lectores revisen la obra del autor, atendiendo a sus diferentes vertientes y analizando con detalle los matices de su cuidadosa construcción artística y de la imagen del mundo y del hombre que sigue transmitiendo, aunque su «inteligente pesimismo» contradiga su voluntad. « En Valladolid comencé a escribir y en Valladolid sigo haciéndolo», declaró Delibes en la alocución que envió a través de las nuevas tecnologías. El autor de 'Los santos inocentes' admitió que ya no le quedan fuerzas.

En la inauguración del Congreso, organizado por la cátedra que tiene sus sedes en Nueva York y la Universidad de Valladolid, participó el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, quien elogió la trayectoria literaria y personal de Delibes. Inesperadamente apareció en el Paraninfo el ex presidente de la Generalitat de Cataluña Pascual Maragall, quien aprovechó su presencia en la Casa de la India de Valladolid para arropar a un «icono». « Miguel Delibes es un personaje importante en la cultura española y en la catalana», declaró Maragall, al tiempo que subrayó que la editorial Destino publicó las obras del escritor castellano desde que consiguió alzarse con el Premio Nadal.

Este miércoles se presentará la obra completa de Miguel Delibes a través de siete volúmenes que compilan su amplia y comprometida aportación al mundo de las letras.

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