Cierra el último videoclub de A Coruña: «No le dejaría este negocio ni a mi peor enemigo»

VIVIR A CORUÑA

EDUARDO PEREZ

AíndaDVD se despide de sus fieles este fin de semana. Su propietario, Jamie Fowlie, asegura que prefiere jubilarse antes que soportar otro verano sin apenas clientes

19 jun 2024 . Actualizado a las 16:12 h.

Para algunos eran ya negocios extintos, pero los cinéfilos más románticos aún tenían hasta hace dos meses al menos un par de locales donde volver al pasado y disfrutar de lo tangible: la carátula de una película. En abril decía adiós el videoclub Atlántico, en Os Mallos, y este fin de semana lo hará AíndaDVD, el establecimiento regentado por Jamie Fowlie que dejará A Coruña sin videoclubes

Llevaba casi diez años al frente de la tienda, por lo que puede decirse que es un valiente que cogió las riendas de este local cuando el entorno digital comenzaba a tumbar comercios de toda índole y color. Feliz entre filmes, este canadiense considera que es el momento de bajar la verja definitivamente, tras una temporada meditando el rumbo que debía tomar su vida. «Prefiero jubilarme, ahora que tengo 66 años, que pasar otro verano viendo como apenas entran clientes. Es una época especialmente mala para un videoclub, y no puedo asumir el coste del alquiler de los próximos meses sin ingresos. Me da pena, pero lo cierto es que no le dejaría este negocio ni a mi peor enemigo».

Fowlie avisó a través de las redes sociales de sus intenciones, para que todos aquellos que aún disfrutan del soporte físico puedan acercarse a su tienda a adquirir sus películas favoritas. «Las de Marvel fueron las que antes despaché, pero también se vendieron muy bien las infantiles y todas esas películas de autor tipo Clint Eastwood, Tarantino o Woody Allen». En cierto modo, AíndaDVD volvió a coger aire tras una temporada asomándose al abismo. «Si me pongo a comparar es horrible: hace años un viernes se alquilaban más de cien películas, ahora un fin de semana bueno salían de aquí treinta películas», comenta. Para añadir que siente especialmente el cierre de su local por aquellos que todavía se niegan a suscribirse a una plataforma y que visitaban este local para hacerse con los nuevos estrenos. «Tengo Pobres criaturas y Vidas pasadas, y se alquilaban. No hay que imaginarse que los que aún van a videoclubes buscan solo cine clásico».

Por otro lado, Fowlie revela que ha intentado complementar el alquiler de películas con talleres y actividades de otro tipo, como conversaciones en otros idiomas. Pero ni con estas se logró la remontada. Se consuela diciendo que no es una cuestión de hacer bien o mal las cosas, y que este patrón se repite en el rural y en grandes ciudades: «En Madrid acaba de anunciar el cierre Ficciones, que tenía 60.000 títulos. Con eso ya te haces una idea de cómo nos ha afectado Netflix y el resto de plataformas».