El quién es quién de los bares y cafeterías de la Marina de A Coruña, local a local

VIVIR A CORUÑA

Ambiente en las terrazas de la Marina.
Ambiente en las terrazas de la Marina. GEMA GARCÍA

Hemingway ha sido el último en llegar a esta preciada zona de la ciudad

19 may 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Las terrazas de la Marina —y la avenida Montoto— se han convertido en un preciado objeto de deseo, más cuando el sol asoma. Vecinos y cruceristas pueden hacer de todo, desde el desayuno hasta la copa de primera hora o saciar el hambre de madrugada. Los hosteleros lo saben y en los últimos años ha crecido su interés por tener un negocio en esta fachada al atlántico. El Grupo Pelícano ha sido el último en estrenar una nueva sede en esta vía, pero hoteleros de menor tamaño también han cumplido el sueño de abrir, por fin, un negocio bajo las icónicas galerías.

Los últimos en llegar

Pelícano estrenó el jueves el bar Hemingway. Un local de estética cuidada que se centrará en dar un buen servicio desde primera hora de la mañana, siguiendo por el tardeo y terminando con la primera copa, de calidad. Esta última franja horaria también es en la que se centra La Botica Club, que subió la persiana a finales del pasado año con el objetivo de ofrecer un ambiente exclusivo hasta las 03.00 horas.

Antes, en abril, Óscar Vales, fundador de Vazva, se animó a abrir su tienda de la calle Real hacia la Marina con una cafetería. Es el segundo proyecto hostelero que estrena la marca y uno de los cimientos que guiará su futuro. También en la esfera del café se inauguró el pasado año Café Batanero. Un proyecto del pequeño autónomo Rubén Lage, con el que cumplió el sueño de tener un negocio en «la fachada marítima más bonita del mundo». A futuro, también abrirá el bar oficial del Dépor, en el antiguo local de Noray.

Los de siempre

Aunque la Marina ha protagonizado muchas de las aperturas del sector de la hostelería en los últimos años, esta vía todavía cuenta con locales con solera. Ahí está el bar Sheraton, que tiene casi cincuenta años de historia y una de las mejores tapas de tortilla de patata que se pueden comer en la zona. Una década menos tiene la jamonería la Marina, perfecta para desayunar o picotear buen embutido a cualquier hora del día. O la cafetería Cantante, abierto desde 1999.

Las heladerías

Este tipo de negocios merecen su propio epígrafe, pues cuando sale el sol son los primeros negocios de la ciudad en tener cola. Las más antiguas son la Colón, con una gran variedad de sabores; o la Ibi, para los fieles al helado exprés. El resto son Bico de Xeado, que ha conseguido labrarse un buen sitio; o Rafa Giugliarelli, los helados más famosos de Oleiros, que fueron los últimos en llegar a la Marina. Además, está Farggi, que pone especial cuidado a la repostería y a los cafés.

Comidas del mundo

La parte de restauración no se queda atrás. Lo cierto es que en la Marina se pueden probar gastronomías de varias partes del mundo. Ahí está la comida tailandesa de Thai Market, la sofisticación nipona de Kamado, la esencia italiana de Cambalache —o de la máquina expendedora de pizzas de Sinuessa—, la atracción latina de Buenasuegra, la elegancia de la crepería Petite Bretagne o el templo del fast food americano de Burger King o su versión coruñesa —y de mayor calidad— del Gasthof. La parte de cocina más nacional está representada por el siempre socorrido Sampaio. O la Rubia Enxebre, que sirve raciones de raxo hasta altas horas de la madrugada.

Cafeterías y brunch

Bo&Go La Marina es el establecimiento más recomendado de la vía para tomar un completo brunch. Luego está Quai, La Mansión 1783 o Bow 9, bares non stop que ofrecen tanto un desayuno rápido a las oficinas de la zona como una buena copa hasta la madrugada.

Los pub

Esta parte no podía faltar. Los locales que más tarde cierran de está avenida y qué están pensados para disfrutar de la noche son Pier, del Grupo Pelícano, Piccadilly, Le Tavernier, La Calle, inaugurado en 2022, o La Cúpula, este último de ambiente LGTBI+.