Los hoteles de guardia albergan a 64 trabajadores, 11 de ellos sanitarios

david garcía A CORUÑA / LA VOZ

SADA

Hotel BLUE Coruña en la calle Juana de Vega.
Hotel BLUE Coruña en la calle Juana de Vega. Eduardo Pérez

Once establecimientos están abiertos para atender a personal esencial desplazado

10 may 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

La mayor parte de los hoteles y alojamientos turísticos de la ciudad y sus alrededores permanecen cerrados desde que se decretó el estado de alarma, aunque hay algunos que continúan abiertos de guardia para alojar a personal sanitario y a otros trabajadores de carácter esencial que tienen autorización para desplazarse. En estos momentos son 64 las plazas ocupadas y están distribuidas entre diversos establecimientos.

Uno de los principales motivos por los que se permitió que determinados alojamientos permaneciesen abiertos es para poder ofrecer un lugar de hospedaje al profesionales movilizados para trabajar durante la crisis del covid-19.

De las 64 plazas que están ocupadas actualmente en A Coruña y su área, once corresponden a trabajadores de la salud y en su mayoría se encuentran alojados en el hotel Eurostars Blue. Estas personas descansan y pernoctan en este hotel mientras no desempeñan sus tareas en hospitales y residencias privadas, mientras que los profesionales desplazados para trabajar en el Chuac se alojan en la residencia universitaria Elvira Bao.

El resto de personal sanitario y de trabajadores que actualmente se hospedan en la ciudad lo hacen en una red de establecimientos formada por hoteles como el Brial (Perillo), Alix (Arteixo), Siglo XXI (Culleredo) o Marina Sada (Sada), hostales como el Hotil, pensiones como Crisol de la Ronda y Adelia, y algunos apartamentos como el HC Mesoiro o el Attica21 Portazgo, en el municipio coruñés, y el Attica21 As Galeras y Beatriz, ambos en Oleiros.

Aunque no se facilitan datos concretos sobre ocupación, en el caso de los dos establecimientos de la cadena Attica21 indicaban que «están funcionando muy bien». Mientras, la situación en el caso de los apartamentos HC Mesoiro es diferente. «Hemos tenido muy poca gente, unas doce personas a lo mejor y sanitario solo tuvimos un caso, un chico de una ambulancia que vino por su cuenta», explica Luis Cedeira, propietario de este establecimiento próximo al polígono de Pocomaco.

Hospital de campaña

Además de estos, cuenta que también tuvo durante cuatro días a personal que estuvo involucrado en el montaje del hospital de campaña que se instaló hace algunas semanas en Expocoruña y que finalmente no se llegó a utilizar. «Primero vinieron dos personas y luego otras cuatro», recuerda.

Junto a ellos, también dio alojamiento a varios trabajadores que vinieron de Portugal durante una corta estancia y a los que distribuyó a cada uno en un apartamento para respetar las medidas de precaución.

Sin embargo, explica que este escaso bagaje no le está compensando: «Cubro los gastos porque trabajo las 24 horas, estoy todo el día aquí y tengo a una chica para la limpieza y a mi familia echando una mano, pero no vale la pena a nivel económico».

La apertura de estos establecimientos se decretó para poder alojar mientras dure la crisis del coronavirus a trabajadores desplazados que prestan servicios esenciales, pero también para atender a otros colectivos en situación de vulnerabilidad, como pueden ser personas sin hogar, en exclusión social o víctimas de violencia de género.

Red autonómica

La Consellería de Cultura e Turismo es el organismo que se encarga de gestionar los establecimientos que prestan servicio en estas semanas, un elenco de negocios que se va modificando según las necesidades que van apareciendo.

Los establecimientos que están en funcionamiento en la ciudad y sus alrededores forman parte de la red de puntos de hospedaje activos en Galicia, que son 124 y con una capacidad para 3.500 personas.

Del más de un centenar de negocios de alojamiento que están en activo actualmente, 56 están distribuidos por la provincia de A Coruña.