García Seoane presume de gestión y niega las críticas de negligencia por el derribo de la casa Carnicero

OLEIROS

Estado en el que quedó casa Carnicero tras el incendio sufrido en verano
Estado en el que quedó casa Carnicero tras el incendio sufrido en verano MARCOS MÍGUEZ

El regidor indicó que se tiró el inmueble por seguridad y rechazó lecciones por parte de la oposición

28 ene 2021 . Actualizado a las 21:28 h.

El pleno extraordinario pedido por la oposición para que el gobierno local de Oleiros rindiese cuentas por ordenar el derribo de la casa Carnicero el día de Fin de Año pese a que estaba protegida finalizó con el regidor presumiendo de gestión y de su defensa del patrimonio. El alcalde no se quedó en las palabras, regaló un libro con los inmuebles recuperados en el municipio como patrimonio público a sus oponentes y se puso como ejemplo de cómo recuperar patrimonio, frente a otras actuaciones en la comarca, entre las que citó el estado de la Fábrica de la Luz de Betanzos.  «Tiramos unha ruína», insistió el alcalde, Ángel García Seoane, ante las acusaciones de negligencia lanzadas por el PP y el PSOE en la sesión. Remarcó que el edificio se demolió debido a que suponía un riesgo por cómo quedó tras el incendio que sufrió en verano.

Sin embargo, no convenció a la oposición. El portavoz del PP, José Bonome, lo acusó de mentir y de saltarse la ley, le reprochó no haber actuado de manera subsidiaria y de tirar casa Carnicero sin autorización. El portavoz del PSOE, Jorge Pérez, le inquirió por no hubiera actuado antes y estimó que todo el expediente de la cesión del inmueble, del que dijo que faltaban actuaciones, debe de ser declarado nulo.

El edil del BNG, Xurxo Martínez, que recibió una agria crítica de García Seoane porque su grupo trasladó su preocupación al Parlamento gallego, se preguntó cómo es la elección de los bienes que se salvan de la piqueta en el municipio, dejando claro que en este caso no le parecía la apropiada. Por su parte, Manuel Moinelo, de Cs, preguntó si no se pudo esperar a tomar la decisión de derribarla, para tenerlo que hacer con esa urgencia, a primera hora de la tarde del 31 de diciembre.